sábado, 1 de diciembre de 2018

La primera celebración de Navidad, Lucas 2:8-20



Doy gracias a Dios por la oportunidad que me da de estar aquí con ustedes en esta tarde, compartiendo su palabra. ¡Amén!

Abra su biblia en el evangelio según  Lucas, en el capítulo 2.  Quiero aprovechar la festividad de esta noche para que reflexionemos a la luz de la Biblia ¿Cómo fue la primera celebración de la navidad? ¿Qué sucedió la noche en que nuestro Salvador vino a este a este mundo?

Lucas 2:8-20
Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.
10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
14 ¡Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
15 Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.
16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.
18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.
19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.

Antes de empezar a desarrollar el contenido de nuestro pasaje, quiero recordarle dos cosas acerca de la navidad que posiblemente usted ya conoce, pero que quizás algunos cuantos todavía ignoran:

·         La biblia no nos da una fecha o día exacto del nacimiento de nuestro Señor Jesús (es la tradición la que estableció el 25 de diciembre como el día en que se celebra su nacimiento, allá por el siglo III D.C) pero, aunque no conozcamos la fecha, de lo que sí podemos estar seguros, por el testimonio mismo de la escritura, es que hubo un día en que el Verbo de Dios se encarnó, tomó forma de hombre y habitó entre nosotros (Juan 1:14, Gálatas 4:4-5, Filipenses 2:7) ¡Amen!


Juan 1:14   14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

·         La biblia no nos manda, ni nos prohíbe celebrar la navidad.  Le explico eso, porque existen algunos grupos de creyentes que no están de acuerdo con celebrar la navidad, y está bien si ellos piensan de esa manera (sus argumentos tendrán para no hacerlo). Pero si usted es del grupo de los que aprovechamos esta fecha para recordar que un día El Salvador del mundo se humanó y vino a esta tierra, ¡la biblia nos da completa libertad para hacerlo! –Le recuerdo que no existiría la salvación para el ser humano sin la muerte y resurrección del Señor (Porque la paga del pecado es muerte… Romanos 6:23), pero el Señor no hubiera podido experimentar la muerte (porque Él es Dios) si primero no hubiese tomado forma humana, si no se hubiese encarnado.  –Por eso es que El Señor tenía dos naturalezas, la Divina y la humana, aunque ese no es el tema para esta noche-

Así que, si usted desea celebrar la navidad ¡hágalo! -Pero no pierda el enfoque, recuerde que ¡la navidad trata de Jesús! aprovechemos este tiempo para compartir en familia, para mostrar el amor de Cristo a otros; pero especialmente, para agradecer a Dios por el regalo invaluable que nos hizo al mandar a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, nacido pobre y humilde, con el fin de traer salvación a pecadores como usted y como yo.
¿Da usted gloria a Dios por eso? -¡Amén!

¿Cómo fue la primera celebración de navidad?

1)      La primera navidad pasó desapercibida para muchos.
La mayoría de personas en Israel ignoraron voluntariamente el nacimiento del Mesías. Probablemente conocían las profecías (Isaías 9:6-7 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado…”, Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá…”), o al menos habrían escuchado hablar de ellas en alguna sinagoga. Ellos Sabían que en algún momento de la historia aparecería el Cristo (que es la forma griega para Mesías), el ungido de Dios…pero estaban tan distraídos, tan ocupados en sus propios asuntos… que no fueron capaces de ver al Mesías tocando a la puerta de sus casas, buscando, por medio de José y María, un lugar para nacer y venir a esta tierra.

Lucas 2:6-7
Y aconteció que estando ellos allí [en Belén], se cumplieron los días de su alumbramiento.
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

¿Sabe qué había sucedido?         
El emperador romano, Augusto César, había establecido un edicto en el cual ordenó a los judíos que fueran a sus respectivas ciudades de origen para ser empadronados (se cree que esto tenía fines tributarios y militares, aunque los judíos no cumplían servicio militar[1]). José y María se encontraban viviendo en la ciudad de Nazaret, en la región de Galilea ,  y debido a que José (el padre legal del Señor Jesús) era originario de la región de Judea, tuvo que viajar junto con María hasta llegar a la ciudad de Belén (la ciudad de David, 1 Samuel 16:1), para cumplir así con el edicto de César (aunque usted y yo sabemos que muy por encima de la autoridad humana, se encuentra la soberanía de Dios, porque acorde a la profecía de Miqueas 5:2, el Mesías prometido nacería en Belén, y eso es exactamente lo que Dios estaba propiciando).

La mayoría de los habitantes de Belén, estaban aprovechando la temporada para ganar dinero extra por medio de brindar alojamiento a los forasteros que llegaban a empadronarse (esa es la razón por la que la ciudad estaba llena).  La gente estaba enfocada en sus negocios, en el transcurrir de sus propias vidas… no pudieron ver más allá… nadie de esa región estuvo lo suficientemente sensible espiritualmente, como para percibir que esa noche el eterno Hijo de Dios, vendría a esta tierra. -La única excepción fueron los pastores y los sabios del oriente-.

Las personas en Belén ni siquiera se compadecieron de la condición de María, que estaba a punto de dar a luz (Lucas 2:6), nadie le cedió su habitación en el mesón ni les ofrecieron hospedarles en casa, ellos simplemente fueron indiferentes… lo único que estuvo disponible para ellos fue un establo, un lugar destinado para el resguardo de los animales. ¡Y es en ese lugar dónde el Rey de reyes y Señor de señores, vino a nacer en esta tierra! ¿Qué contradicción?


Bien lo dijo el apóstol Pablo en 2 Corintios 8:9
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros [usted y yo] con su pobreza fueseis enriquecidos.
Así que, la primera celebración de navidad fue ignorada por muchos… le pregunto ¿Es usted de ese grupo, de los que simplemente son indiferentes y que ven en esta temporada solo una oportunidad para hacer dinero extra, para salir a vacacionar, para emborracharse y bailar, y comer hasta saciarse?  -Si usted ve y vive la navidad de esa manera, con toda propiedad puedo decirle que ¡necesita entender el verdadero valor y significado de la navidad! Porque la navidad se trata de Jesús, y si usted la celebra debe de hacerlo con el enfoque correcto.
Ahora, veamos otra característica de la primera celebración de navidad.

2)      Fue compartida con los humildes.

Lucas 2:8-9 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.

Luego de que la mayoría en Belén y en todo Israel, pasaran desapercibido el nacimiento del Salvador, Dios el padre decide hacer partícipes de esta extraordinaria noticia no a los sacerdotes, no a los reyes y poderosos de esa época… sino a un grupo de despreciados y pobres pastores que velaban cuidando a sus rebaños en esa noche.

William Barcley (un respetable comentarista bíblico), escribe lo siguiente:

Los más religiosos de aquellos tiempos despreciaban a los pastores porque no podían cumplir todos los detalles de la ley ceremonial; no se podían lavar las manos meticulosamente, ni observar todos los otros preceptos y reglas. Tenían que atender a las necesidades de los rebaños, así es que los religiosos los despreciaban. Fueron hombres sencillos que estaban trabajando en el campo los primeros que recibieron el mensaje de Dios.

Ahora, usted quizás se pregunte ¿Por qué Dios escogería a unos simples y despreciados pastores para ser los primeros en ir y adorar al Rey que acababa de nacer?
Le menciono dos razones:

·         ¿Usted recuerda cual es el título que Juan el Bautista le dio a Jesús al verlo acercarse para ser bautizado en el rio Jordán? Juan 1:29 “…He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”
De acuerdo a varios historiadores bíblicos, se sabe que las autoridades del templo tenían rebaños de ovejas las cuales eran utilizadas para los sacrificios en el templo, pues bien, estos rebaños eran cuidados por pastores y generalmente eran llevados a las zonas cercanas a Belén[2].

Así que probablemente estos mismos pastores que cuidaban los corderos para los sacrificios continuos que se ofrecían en el templo, fueron los mismo en recibir al Cordero de Dios, que, a diferencia de los corderos literales, éste si quitaría por completo el pecado del mundo, al morir una sola vez como el sacrificio perfecto en la cruz… ¿No le parece asombroso el mensaje que nos deja la historia de navidad?

·         La segunda razón al escoger a los pobres y despreciados pastores, como los invitados a celebrar la primera navidad, a parte de la gracia y la soberanía de Dios, es el hecho de enseñarnos a nosotros de que no importa cuál sea nuestra condición económica, religiosa o académica, todos estamos invitados para ir y encontrarnos con nuestro Salvador.  Así que, para Dios, nadie es demasiado insignificante como para invitarlo a conocer a Su Hijo y recibir así el regalo de la salvación.

3)      Fue un tiempo de gran gozo y de alabanzas a Dios.
Lucas 2:10-14,20
10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

11 que os ha nacido hoy    »no sabemos cuándo, pero sí ocurrió,

en la ciudad de David,      »Es decir Belén, porque David también nació en Belén, 1 Samuel 16:1.

un Salvador,      »Israel había tenido a lo largo de la historia varios salvadores, como José, Moisés, los jueces… etc, pero este no un “salvador” con “s” minúscula, es “El Salvador”, Dios hecho carne.

que es CRISTO el Señor.   » Cristo es la forma griega para la palabra hebrea Mesías, que significa “Ungido”. El Señor, es el título que se le da a Jesús en el Nuevo Testamento, y que denota su autoridad y soberanía tanto el cielo como en la tierra.

 El ángel les da indicaciones precisas a los pastores, para que, al ir y buscar en Belén, puedan identificar a Jesús.

12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:

14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Se ha preguntado usted el ¿por qué de los villancicos de navidad?  Pues en estos versículos tenemos la respuesta. Vemos en el verso 14 a los ángeles entonando y enseñando a los hombres una hermosa alabanza a Dios, una alabanza que, al igual que la persona de Jesucristo, conecta (entrelaza) al cielo con la tierra:

¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Este pasaje de la escritura es el que sirve de base para himno “Ángeles cantando están” (el número 130 de nuestro Himnario Celebremos su Gloria). 


4)      Fue un tiempo para responder al llamado de Dios y encontrarse con El Salvador
Piense por un momento, ¿Qué alternativas tenían los pastores después de haber visto y escuchado el mensaje de los ángeles?

Ellos tenían solo dos alternativas, podían…
·         Haberse quedado impresionados e impactados por el mensaje y todo lo sucedido, y luego simplemente guardarlo como un extraordinario recuerdo y seguir con su rutina de vida como si nada hubiese pasado.

·         Aceptar la invitación de Dios, creer el mensaje de los ángeles e ir y adorar al Mesías.

¿Qué decidieron los pastores?

Lucas 2:15-20
 15 Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.
16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.
18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.
19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.

Los pastores no solo escucharon el mensaje, ellos lo creyeron, ¿cómo sabemos eso? Lo sabemos porque respondieron a la invitación de Dios, y fueron y se encontraron con Jesús.


Ahora, quiero dirigirme a usted que quizás por años, o talvez por primera vez, ha escuchado el mensaje del evangelio, ¿Cuál es ese mensaje? Que Dios le amó tanto, le consideró a usted tan valioso/a, que fue capaz de mandar a su Hijo, su único Hijo a nacer en esta tierra, morir en la cruz en lugar nuestro, y resucitar al tercer día. 

Jesús es El Cordero de Dios, el sacrificio perfecto que pagó por todos nuestros pecados y que nos permite gozar de la paz con Dios y de la vida eterna.

¿Qué es lo único que usted debe hacer? Lo mismo que hicieron los pastores, no solo oír el mensaje, sino creerlo, creer en la persona de Jesús y venir a su encuentro.

Su usted en esta noche desea que esta sea la mejor de todas las navidades, yo le invito a que cierre sus ojos y hable con Dios, piensen la historia que hemos estudiado, en el amor que Dios le ha tenido, en nuestra condición de pecadores, y en el sacrificio que Jesús hizo en lugar nuestro al venir a la tierra, al ir a cruz y sufrir todo ese todo ese dolor, dolor causado por nuestros pecados, pero que Dios en esta noche puede perdonarle si sólo usted se decide a creer en Jesús.

Oremos.


[1] Comentario Bíblico Mundo Hispano, Lucas 2:1-7
[2] Comentario Bíblico William Barcley, Lucas 2:8-20