jueves, 29 de marzo de 2018

Cuidado con los falsos maestros


En esta ocasión  vamos a estudiar una advertencia que el apóstol Pedro hizo a la iglesia, a los creyentes en Cristo Jesús,  allá  por el año 64-66 después de Cristo… y sacando la cuenta, esto fue escrito hace más de  1950 años…  pero pareciese que  fue escrito ayer, porque  lo que dice describe exactamente el mal que está afectando a la iglesia de hoy… me refiero al tremendo daño que están causando  los “falsos maestros” a la iglesia de Cristo y al avance del evangelio.

Busque en su biblia 2 Pedro capítulo 2, vamos a leer el capítulo completo para tener un panorama general del tema que se está tratando y luego nos enfocaremos en los primeros versículos.

2 Pedro 2: 1  Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

Del verso podemos observar varias cosas:

1.    Los falsos profetas/maestros han existido desde el A.T.

¿Quién era un profeta?
Un profeta era aquel que hablaba de parte de Dios, era aquel que tenía un mensaje que provenía no de su propia invención o deseos personales, sino que había sido revelado directamente por el Espíritu de  Dios.  La tarea del profeta era revelar (transmitir) ese mensaje íntegramente a sus oyentes (sin agregarle o quitarle). En ocasiones el mensaje era dirigido  al pueblo o nación entera y en otras, la profecía era dirigida a una persona en particular (como fue el caso del pecado del rey David al tomar a Betsabé, y Dios lo confrontó por medio del profeta Natán).

Los verdaderos profetas son los que  se describen en el verso 21 del capítulo 1:

21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Hoy en día usted no necesita andar buscando a algún profeta (o profetisa) para que  le revele la voluntad de Dios para su vida (y que luego le pida una ofrenda especial,  como está de moda en muchos círculos evangélicos)… los profetas modernos más bien parecen espiritistas o psíquicos, que le cobran a la gente por adivinarles el futuro -¡Esa no era la forma en que actuaban los verdaderos profetas en la Biblia!

Los profetas, estrictamente hablando, fueron necesarios mientras se completaba el canon  bíblico… así que no ande buscando alguna otra revelación (algo que a Dios se le haya escapado revelar) a parte de lo  contenido entre el libro de Génesis y Apocalipsis.

¿Necesitamos hoy un profeta para conocer la voluntad de Dios?- ¡por supuesto que NO! Hoy tenemos en nuestras manos (y hasta en nuestros teléfonos)  la Palabra Profética más segura de todas ¿Cuál es esa? -¡Es la Biblia!  Y mientras usted se mantenga estudiando y creyendo la bendita palabra de Dios, usted no podrá ser engañado.  ¡Muchas personas han utilizado el don de profecía como una excusa para conseguir ofrendas especiales (dinero, propiedades…) o hasta para quedarse con la mujer o el hombre que más les gusta dentro de la congregación! Basta con que digan “el señor me lo reveló” (pero no el verdadero Señor  y Dios) para  lograr o adquirir lo que deseen.   Por eso, entre una “revelación personal” y lo que dice la Biblia, ¡quédese con la biblia!

Vea conmigo, lo dice la Biblia en cuanto al don de profecía en  1 Corintios 13:8-10
 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.   9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;  10 más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Cuando Pablo escribió esto, él conocía en parte y profetizaba en parte, es decir que él conocía lo que ya estaba revelado en la Ley, los profetas y los salmos (el A.T por así decirlo), y también profetizaba, porque comunicaba a otros el mensaje que Dios le había revelado a él directamente (¡Y vaya que Dios le reveló grandes doctrinas al apóstol!) –En mi opinión es a él a quien Dios eligió para sentar las bases doctrinales de la iglesia de Cristo.

Ahora, note que dice que este ministerio de profecía llegaría a su fin cuando “lo perfecto” llegara, ¿Qué es lo perfecto? –No es una persona, así que no está hablando del regreso de Jesucristo a la tierra, el pronombre “lo” se utiliza para objetos no para personas, así que Pablo se refiere a “algo” no “alguien”, y ese algo sin duda alguna no puede ser otra cosa que la completa y perfecta palabra de Dios, es decir la Biblia.

¿De qué otra manera se nos ha revelado Dios hoy en Día? -¡Por medio de su Hijo, el Señor Jesús!
Hebreos 1:1-2    Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,   2 En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo:

Así que no busque otra revelación aparte de Jesucristo y de su palabra, ¡Amén!

Ahora hablemos un poco de los falsos maestros:

Le comparto la definición del Dr. W. A.  Criswell (quien fue pastor y presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur, en Estados Unidos):

Un falso maestro es… un hombre cortés, amable, erudito, que pretende ser amigo de Cristo. Predica en el púlpito, escribe libros eruditos [como “en Honor al Espíritu Santo”, “Su mejor vida ahora”,  “El poder de atar y desatar”…],  publica artículos en las revistas religiosas. Ataca el cristianismo desde dentro. Hace de la iglesia y de la escuela guarida de toda ave inmunda y aborrecible. Leuda la masa con la doctrina de los saduceos.

¿Sabe usted quien fue el primero en introducir una falsa enseñanza según la Biblia?
Fue Satanás… porque él es mentiroso y padre de toda mentira. (Juan 8:44)

Génesis 3: 1-4   Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?

En este versículo podemos ver cómo es que opera un falso maestro, observe ¿qué está haciendo Satanás? –Está tergiversando la palabra de Dios, está alterando a su conveniencia el mensaje original que Dios les había dado a Adán y Eva con el fin de sembrar duda en ellos.

-Él les dice: “¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?”

-Pero, ¿qué les había dicho Dios en  Génesis 2:16-18?  16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;   17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Todo falso maestro tomará una verdad  y sigilosamente la va a alterar a su conveniencia con el fin de engañar y atraer a aquellos que no prestan atención a la Palabra de Dios, aquellos que no la leen, ni la estudian comprometidamente. ¡Tenga cuidado! -La gente sigue a los falsos maestros, a los falsos profetas, sencillamente porque no conocen, no estudian la palabra de Dios.  ¡Si usted fundamenta su fe en la persona de Jesucristo y en su Palabra, usted nunca será engañado!

-Volviendo al capítulo 3, verso 2 en adelante:

2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;   3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

-La artimaña de Satanás está teniendo efecto, ahora ya tiene toda la atención de la mujer y ella termina agregándole a la palabra de Dios. (Dios no dijo que no podían tocarlo).

4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Aquí vemos como la mentira fue totalmente introducida,  cuando Satanás les dice “no moriréis”  está negando totalmente la verdad que Dios claramente les había dicho: “el día que de él comieres, ciertamente morirás”…

Usted conoce la historia, Eva y su esposo Adán terminaron creyéndole a Satanás y dándole la espalda a Dios.

Al comer del fruto prohibido ellos no sólo estaban desobedeciendo a Dios, estaban  diciéndole “No te creemos, preferimos creerle a Satanás”.   Y eso es lo que la mayoría de personas hacen  hoy en día cuando se les expone el evangelio (la buena noticia que sólo en Jesús hay salvación gratuitamente) y ellos deciden rechazar ese regalo y prefieren  creerle a Satanás y no creerle a Jesús.

Si usted está esta mañana en este lugar y todavía no ha creído en Jesús como su único salvador, hoy es el día donde tiene que decidir: creer a la palabra de Dios o seguir creyendo la mentira del falso maestro llamado Satanás. –Usted decide.