sábado, 22 de octubre de 2011

Consejos Bíblicos para la esposa II


Tanto la sumisión, el amor y respeto hacia el marido son cualidades que toda mujer que dice ser seguidora de Cristo,  y que desea tener un hogar saludable  debe desarrollar (¿está de acuerdo?- Y aunque no lo esté, eso dice la Biblia).  Aparte de lo que ya vimos en Efesios 5, consideremos otras cualidades que el apóstol Pablo menciona en Tito 2:3-4

Tito 2:3-4  3Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 4que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

¿Para quienes van dirigidos esos versos? –Para las ancianas (algunas de las hermanas por eso no se preocupan por desarrollar esas cualidades que ahí se mencionan, porque no se consideran ancianas).
Es cierto, Pablo se dirige a las mujeres mayores,  es decir a aquellas hermanas que han estado casadas por largo tiempo, que  ya criaron a sus hijos y que cuentan con el conocimiento de la palabra de Dios y la experiencia de los años;  a ellas les dice que deben ser ejemplo para las más jóvenes, pero eso no excluye a las mujeres que todavía se consideran jóvenes de ser también un ejemplo para otras

¿Qué características deben desarrollar las mujeres mayores? –Según  el verso 3:
Reverentes (Una mujer temerosa de Dios),  no calumniadora (que no sea chismosa sino una mujer confiable),  no esclavas del vino (Una mujer sobria, capaz de controlarse a si misma), maestras del bien (Una mujer con buen testimonio).

¿Cuántas mujeres de ese tipo vinieron esta mañana? -¡Cómo hacen falta más de estas mujeres en la iglesia, mujeres que no sean revoltosas ni peleoneras, sino  que sean ejemplo y que enseñen a otras como ser buenas esposas y madres!

¿Qué deben hacer las mujeres mayores en la iglesia? V4    “que enseñen a las mujeres más jóvenes…”
La mayoría de mujeres al consultarles sobre en que áreas o ministerios quieren servir en la iglesia, eligen cualquier cosa menos el ministerio de la enseñanza a otras mujeres, esta es un área prácticamente inexistente (y no le hablo de sociedades femeniles o algo así, sino de mujeres que con la autoridad de la palabra de Dios y de su testimonio corrijan y enseñen a otras jóvenes en cuanto a  su comportamientos  como mujeres, esposas y madres), ¿cree usted que es necesario que se levanten mujeres de este tipo? – ¡Claro que sí!  Pero son muy pocas las que lo hacen. 

Algunas hermanas de nuestra iglesia quieren enseñar o predicar  a toda la congregación  y hasta ser pastoras (siguiendo algunos modelos erróneos de mujeres cristianas que ven por TV), pero el problema es que no se enfocan en el área que la Biblia si las autoriza a hacerlo,  la cual es el área de enseñanza a otras mujeres.  ¿Puede una mujer predicar? –Claro que sí, siempre y cuando sea  a  otras mujeres.

 -Quizás algunas de ustedes digan “es que  yo no puedo estar al frente de  otras mujeres y enseñarles como deben comportarse según Biblia”- esa es una excusa, usted no necesita tener un ministerio   público en la iglesia y reunir a todas las mujeres para enseñarles,  es  su vida, su testimonio, sus consejos dados a la luz de la palabra de Dios  que  en forma personal  pueden servir de  gran bendición para otras mujeres y por consecuencia para el Reino de Dios.   Le pongo ejemplo sencillo de algo que usted como creyente madura debería haber hecho desde hace mucho tiempo,   simplemente observe como tantas mujeres jóvenes  no saben como criar a sus hijos pequeños,  no son capaces ni siquiera de enseñarles que a la iglesia no se viene a jugar, les traen juguetes, los dejan andar corriendo dentro del templo durante el  culto  y son ellos quienes las dominan y no al revés,  y ¿Sabe que hacen cuando eso sucede? Simplemente los ignoran,   ven hacia otro lado y es como si dijesen en su mente   “no es mi hijo/a, no lo conozco”  ¡Necesitamos con urgencia mujeres maduras espiritualmente que sean capaces de enseñar y corregir a otras en cuanto a como se deben educar los hijos!

¿Qué deben enseñar? V4
4que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Dentro de las áreas en  que las mujeres mayores deben enseñar a las más jóvenes  encontramos las  cualidades que toda esposa cristiana debe desarrollar en su vida:

1)      Enseñar a amar a su marido e hijos.  Este punto lo tratamos el mes pasado en la primera parte de nuestro estudio (espero que usted haya venido), aquí se nos recuerdan 2 cosas: En primer lugar que el amor es algo que hay que aprender, usted debe decidir y aprender a  amar, por eso es que Dios establece el amor como un mandamiento en la pareja (Efesios 5:25). En segundo lugar, nos recuerda el orden de prioridades que la mujer casada debe tener, observe lo que dice el texto “aprendan a amar a sus maridos y a sus hijos”   no dice que “aprenda a amar a sus hijos y a su marido”, ¿por qué cree que menciona al marido primero? – porque después de Dios, Su marido debe ser lo más importante en su vida (lo es mismo es para nosotros los hombres con nuestras esposas), no son sus hijos/as, no es chucho, tampoco son  sus padres, sino  su cónyuge. ¡Amén!


2)      Ser prudentes: Prudente en este caso significa discreción, la Biblia Lenguaje sencillo lo traduce de la siguiente manera:  5 También deben enseñarles a pensar bien lo que van a hacer y a ser dueñas  de sí mismas…”.  Una esposa prudente es aquella que piensa antes de actuar, que no saca conclusiones antes de tiempo, por ejemplo  si el esposo llegó tarde del trabajo, hay esposas que comienzan a imaginarse lo peor,  y cuando el marido llega ni siquiera ha terminado de entrar en la casa cuando comienzan a armar todo un escandalo (y probablemente el llegó tarde por el trafico o algún atraso en el trabajo).  Una mujer prudente es aquella que sabe distinguir el momento apropiado para tratar los problemas, no lo va a hacer unos minutos antes de salir para la iglesia (a algunas les gusta a hacer eso y lo que consiguen es que nadie vaya), tampoco durante la comida (lo que va a conseguir es que su marido se enoje y no coma), tampoco antes de ir a dormir (porque probablemente se quedará durmiendo sola y muy enojada), usted debe buscar el momento oportuno  aún para pelear.  También debe aprender a  ser prudente en las cosas que dice, recuerde que las palabras una vez dichas ya no se pueden regresar y en ocasiones nuestras palabras pueden herir gravemente a nuestro cónyuge. Por favor, nunca diga “Desearía nunca haberme casado contigo”, frases como estas deben estar totalmente prohibidas durante una pelea.

3)      Castas: Otras versiones lo traducen esta palabra como “puras”. La pureza no solo se refiere a la parte sexual, es decir a no caer a adulterio,  sino que incluye también pureza en palabras, pensamientos y acciones. Por ejemplo, una esposa “casta” o “pura” nunca va a participar o involucrarse en algo que ponga en duda su fidelidad a su esposo, no aceptará invitaciones  a salir de otros hombres (aunque sean sus amigos), nunca estará a solas con alguien que no sea su esposo, evitará cualquier situación que pueda ofender a su marido. En este sentido, nosotros los hombres también debemos evitar situaciones que pongan en duda la fidelidad a nuestras esposas. Tenga cuidado con el adulterio emocional, es decir estar mas unido emocionalmente a otra persona que a su mismo cónyuge, por eso su mejor amigo/a debe ser su conyuge o en todo caso alguien del mismo sexo.

4)       Cuidadosas de su casa:
¿Ha entrado usted alguna vez en una casa donde solo viven hombres? ¿Cómo la encuentra? –Pues si son hombres normales, lo más probable es que la encuentre desordenada y sucia, y eso es porque a nosotros los hombres nos cuesta más ser cuidadosos con  el arreglo de la casa, en cambio las mujeres por naturaleza tienden a ser todo lo contrario, se preocupan más porque las cosas se vean ordenadas y limpias  (aunque existen mujeres que rompen la regla, y es el marido al que le toca arreglar todo).  El cuidar de la casa debe ser tarea de ambos (mujeres y hombres) y eso no está en discusión, pero  a la luz de este pasaje es la mujer quien debe considerar la casa como su campo de trabajo más importante. Es cierto que en nuestro contexto es casi inevitable que las esposas trabajen  fuera de casa, pero a pesar de eso, usted debe estar consiente que   el cuidado de su hogar es primordialmente su responsabilidad.

A parte de cuidar por que su casa se vea bien, también es muy importante que usted se preocupe por verse bien para su marido. La esposa que teme a Dios debe preocuparse en primer lugar por su interior, por lucir un carácter que agrede a Dios , 1 Pedro 3:3-4  3Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

Pero aparte de preocuparse por su belleza interna, también debe esforzarse por lucir bonita para su esposo (eso no es pecado).  No caiga en el error de algunas mujeres que piensan que después del matrimonio (cuando ya capturaron su presa) ya no hay razón para arreglarse y se visten como la “chimoltrufia”, al contrario, hoy que usted está casada se justifica más que se preocupe por verse bien, una esposa que ama a su marido procurará siempre mostrarse atractiva para él y Hará todo lo posible por complacer a su esposo.


5)      Ser Buenas: Una esposa cristiana debe aprender a preocuparse por los demás y a demostrar hospitalidad y generosidad, debe aprender a hacer sentir bienvenida la gente en su casa.  ¿Es usted una esposa que demuestra bondad hacia los demás o es alguien egoísta que solo piensa en usted misma y se enoja cuando su marido ayuda a otros? – Espero que no sea así.

6)      Sujetas a sus maridos: Anteriormente estudiamos en Efesios 5:22, el significado de someterse, dijimos que era “someterse voluntariamente al liderazgo de su esposo” ¿lo ha estado haciendo usted en estas semanas que han pasado?,  el someterse es  mandato que la palabra de Dios da a las mujeres y eso no significa que usted sea inferior a su marido (recuerde el ejemplo de Cristo). No nos detendremos más en este punto porque lo explicamos previamente.

En conclusión: 

Cuando una mujer desarrolla todas estas características en su vida,  evita que la Palabra de Dios sea Blasfemada, principalmente cuando tiene un marido no creyente. Si usted se preocupa por aprender estas cualidades  no dará  motivos para que la gente hable mal del evangelio por causa suya, ya que estará demostrando que lo que hace la diferencia  en su vida es Cristo.

La obra de Dios necesita mujeres que enseñen a otras a amar a sus maridos y a sus hijos, que les enseñen a ser prudentes, castas, cuidadosas de la casa, buenas y sujetas a sus esposo. De igual forma es  necesario que hayan mujeres dispuestas a aprender y a permitir que el Espíritu Santo de Dios las moldee.

¡Dios les bendiga!

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