domingo, 15 de septiembre de 2013

Rindiendo cuentas… Parábola de las minas


Parábola de las minas

¿Le ha tocado a usted alguna vez dar cuentas de algo que le encargaron?  - Todos nosotros rendimos cuentas de aquellas cosas valiosas que no son nuestras y que pertenecen a alguien más. En ocasiones tengo que solicitar  dinero de los fondos de la iglesia para comprar algunas cosas que se necesitan en la Escuela Bíblica y trato de hacer buen uso de él  porque sé que ese dinero no me pertenece y que tendré de dar cuentas de él a Dios en primer lugar y  luego al tesorero de la iglesia (¡que no perdona ninguna!).

En esta ocasión meditaremos en una parábola que Jesús contó, la cual   trata de la rendición de cuentas, es la parábola de las minas.

Lucas 19:11-27
Ubiquémonos en el contexto, Jesús acababa de pasar por Jericó y encontrarse  con Zaqueo el publicano (Lc. 19: 1, 5). Después de este encuentro el Señor prosiguió su viaje rumbo a Jerusalén  y es el transcurso de su viaje donde tiene lugar el pasaje en que hoy meditaremos.

11Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

La parábola surge como respuesta al pensamiento de la gente que seguía a Jesús, quienes deseaban  que el Reino de Dios se manifestara  inmediatamente sobre la tierra y de esa manera  librarse del dominio de  sus opresores (El imperio Romano).  

 El tema del Reino tanto en tiempos de Jesús como hoy en día  ha sido malinterpretado por muchos,  por eso nosotros también debemos plantearnos una  pregunta: ¿Ha comenzado Dios  a establecer su Reino literal sobre la tierra? 
  
–La gente que seguía a Jesús esperaba que eso sucediese inmediatamente, aún sus mismos discípulos (recuerde la pregunta que le hicieron en Hechos 1: ¿Señor restauraras el reino a Israel en este tiempo?),  por esa razón  Jesús va a utilizar esta parábola para dejar en claro que no es así,  el Reino ha sido pospuesto  (ha quedado en pausa)  y se establecerá hasta que él venga por segunda vez físicamente a la tierra.  Quizás usted ha escuchado a muchos decir que Dios está estableciendo ya su Reino literalmente en la tierra,  algunas iglesias hasta usan el slogan “Gobierno de Dios en la tierra”, existen libros y cantos que hablan de establecer el Reino de Dios aquí y ahora, pero ¿qué dijo Jesús? –Él  nos aclara que esto no sucederá sino hasta que él venga por segunda vez, ya  no como siervo;  sino como Rey y Juez sobre toda la tierra.  Usted y yo debemos entender que el reino de Dios aún no se ha establecido físicamente sobre la tierra, pero  que en un sentido espiritual,  podríamos decir que sí ha comenzado ya  en los corazones de aquellos/as que hemos puesto toda nuestra confianza en Jesús como nuestro único y suficiente  Salvador.

12Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.

Surge una pregunta  ¿Quién es ese hombre noble que se ha ido lejos  a recibir un reino  y que promete volver? – Algunos comentaristas  dicen que esta parábola hace referencia a Arquelao quien sería el sucesor de Herodes el grande y que fue rechazado por el pueblo,  pero Jesús no estaba hablando de él, sino de sí mismo, ¿Quién es el que ha ascendido al cielo y ha prometido regresar (por eso celebramos la Santa Cena, como recordatorio de su regreso)? –Nuestro Señor Jesús ¿cree usted esto? ¿Espera usted su venida?

Veamos algunos pasajes:
Mat. 24:30   30Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.


Hch 1:10-11   10Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

 La segunda venida de Cristo está compuesta por  dos fases: La primera es en las nubes, durante el arrebatamiento de la iglesia, donde recibiremos al Señor en el aire (1 Tes. 4:17 ¡este es el evento que todo creyente debe  esperar!),  la segunda fase es cuando él ponga el pie en tierra (Ap. 19:11 “…un caballo blanco y el que lo montaba se llamaba Fiel y verdadero…”, esto sucederá después de la tribulación, cuando comienza el milenio y  Cristo establezca  su reino mesiánico prometido a Israel aquí en la tierra.

¿Qué les encarga el Señor a sus siervos antes de irse?

13Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo

Llamó a sus 10 siervos y les dio cierta cantidad de dinero a cada uno (una mina, que según la Biblia Dios Habla Hoy era una moneda que equivalía aproximadamente a 100 denarios, o sea al salario de cien días de trabajo).  Podemos notar algunas cosas: 1) estos hombres son siervos (esclavos), 2) el dinero no es de ellos, sino de su Señor,   3) El Señor les da un mandato, les dice: “esto que les he dado es para que lo hagan producir mientras tanto que yo regreso  y les pedo cuentas”.
 
¿Podemos aplicar ésta parábola  a nosotros?-¡Por supuesto que sí! ,  Dios no nos ha dado a nosotros  una “mina” (a no ser que su esposa se llame Guillermina),  pero si nos dio una serie de cosas valiosas para que las administremos y  las pongamos a producir para su Reino, cosas valiosas de las cuales daremos cuentas cuando el regrese.  

¿Qué cosas nos ha dado Dios para que lo pongamos a producir en su reino? En primer lugar nos ha dado un mensaje, su evangelio (que es un mandato hacerlo producir, Mat. 28:19-20), Segundo  nos dio dones Espirituales  -Levante la mano quien  está seguro/a que  tiene al menos un don espiritual – si usted no tiene un don, entonces debe poner su confianza en Jesús y nacer de nuevo, porque la Biblia afirma que  todos los creyentes hemos recibido por lo menos un don, y esto ocurrió en el momento de nuestra conversión  

1 Cor. 12:11 11Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere

-¡Dios el Espíritu Santo le ha dado a usted un don, quizás no el que usted desea, pero sí el que a él le plació regalarle .  ¿Cuál es el mandato de Jesús para el don/dones  que nos  ha dado? -¡Qué lo usemos, que lo pongamos a producir para beneficio de su Reino! –Veremos esto más adelante
En tercer lugar le ha dado: Habilidades o talentos, por ejemplo: reparar cosas, cocinar, dibujar, pintar, diseñar, tocar un instrumento o cantar (aprovecho para aclarar que estos dos últimos  siguen siendo habilidades naturales que Dios da, así que no es válido decir “mi don espiritual es el canto o la música y utilizar eso como excusa para no hacer  nada más en la iglesia”). 

 ¿Qué otras cosas nos ha dado Dios para que las pongamos a producir mientras él regresa? –Los  recursos o bienes materias, el tiempo, aún nuestra propia vida… el mandato de Dios es que usted y yo hagamos buen uso de lo que hemos recibido y lo pongamos a producir para su gloria.

14Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.

Este verso narra la actitud de Israel hacia el Mesías. Porque… dice la Escritura “a lo suyo vino y los suyos no le recibieron, Juan 1:11”.  Por esta razón es que el reino fue pospuesto (fue dejado en pausa), Israel rechazó a Cristo y él entonces  se vuelve a nosotros los gentiles,  todo estaba contemplado bajo soberano plan de Dios. 

El Señor viene a pedir cuentas a sus siervos
15Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.

¿Sabía usted que esta misma escena se repetirá con cada uno de nosotros  los creyentes cuando Cristo venga? –El Señor nos pedirá cuentas de todo lo que hicimos y no hicimos  con cada una de las cosas que él nos dio (sean dones, habilidades, recursos, tiempo, etc),  a esto la Biblia le llama “El tribunal de Cristo”, es el juicio de Cristo sobre las obras del creyente no para determinar su salvación (esta es segura), sino los premios o  coronas que recibiremos.  Este evento tendrá lugar en el cielo después del arrebatamiento,   mientras aquí en la tierra se desarrolla la tribulación. Para los que no creyeron en Cristo les espera la condenación eterna y el “juicio del Gran Trono Blanco”, donde Dios juzgará las obras de los inconversos.

2 Cor. 5:10  10Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

1 Cor. 3: 12-15  12Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Las dos alternativas del Creyente:

a) Obedecer a su Señor y poner a producir lo que ha recibido
16Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades

Observemos algunos detalles: ¿De quién eran las minas y las ganancias? –eran del Señor, ambos siervos estaban conscientes de eso, así que no había lugar para la vanagloria. Cuando nos veamos tentados a sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado por medio  de nuestros dones espirituales, habilidades y recursos, debemos imitar a estos siervos y reconocer que si algo hemos hecho bien, si algo hemos logrado, si hay algo bueno en nosotros, es sólo la gracia de Dios  y es él quien se merece toda la gloria… ¿Es usted efectivo en su ministerio? ¿De quién es la gloria? ¿Es usted bueno en los negocios? ¿De quién es la gloria? ¿Obtiene buenas notas en sus estudios? ¿de quién es la gloria? ¿Es buena para cocinar? ¿De quién es la gloria? –Del Señor, porque él es quien nos ha dado todo (los dones, talentos, recursos y capacidades).  ¿Sabía usted que  Las coronas que obtenga por su servicio y fidelidad a Dios no van a servir para presumir allá en el cielo, sino para ponerlas a los pies de Cristo, serán para su gloria. ¡Amén! 

¿Qué premió de estos dos siervos  el Señor? – La fidelidad y obediencia de ellos. De igual forma Dios premiará estas dos virtudes en sus hijos allá en el cielo. 

b) Desobedecer a su Señor y desaprovechar las oportunidades
20Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 21porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.


¿Qué hizo este siervo con lo que recibió?- Lo guardó, nunca lo puso funcionar, lo escondió en un pañuelo.  Lo único que este siervo pudo presentarle a su Señor fueron excusas y más excusas, lo mismo que harán muchos creyentes delante de Cristo cuando él venga y les pida cuentas,  el Señor les  preguntará  ¿por qué nunca te decidiste a servirme de veras, por qué no usaste tus dones y todo lo que te di para Servirme?  –Entonces comenzaran a echarle la culpa al pastor, a la iglesia donde se congregaban, dirán que nunca les dieron la oportunidad, que no los tomaban en cuenta, que nunca les confiaron algo importante para hacer…

Y el Señor les dirá ¿Y cómo querías que te confiaran cosas grandes si nunca fuiste fiel en lo poco? ¿Cómo pretendías que te pusieran a predicar o enseñar si ni siquiera eras fiel en congregarte? ¿Cómo podía yo otorgarte mayor privilegio sino mostrabas responsabilidad en las cosas pequeñas?  -Delante de Cristo no servirán las excusas.

¿Qué recibió este siervo?
22Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 23¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?

El Señor no estaba aceptando las palabras del siervo como ciertas, sino que las usa para demostrarle que no tiene excusa para no haber puesto a producir lo que él le había dado. Poner el dinero en el banco  podríamos entenderlo  que  si usted no está produciendo para el Reino de Dios puede facilitar sus recursos a aquellos que si lo hacen, como por ejemplo los misioneros (ellos son los banqueros que pueden hacer producir lo que usted les dé).

¿Qué pasa con el creyente que no aprovechas las oportunidades que Dios le ofrece?
24Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. 25Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. 26Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

Pareciera injusto que la mina se la den al que tiene más, pero al parecer existe un principio que aplica tanto a la vida física como espiritual: si alguien  no aprovecha las oportunidades que Dios le brinda pronto estas le serán quitadas y dadas a aquel que sí esté dispuesto a aprovecharlas. Si usted y yo no  aprovechamos  las oportunidades que Dios nos presenta para servirle,  éstas se irán reduciendo  y serán ofrecidas  a aquellos que sí  estén dispuestos a aceptarlas.

Aquellos que sirvan y amen apasionadamente al Señor recibirán áreas de mayor oportunidad que se irán ampliando más y más, el que en lo poco ha sido fiel, también lo será en lo mucho.
Déjese de excusas, ponga al servicio de Dios todos sus dones, habilidades y recursos, deje a un lado el temor, sea fiel y Dios le irá abriendo nuevas oportunidades para ir creciendo.


7 comentarios:

  1. buenisimo aprendi mucho con este tema es DIOS quien nos capacita y nos guia y nos ayuda a crecer

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  2. presioso mensaje,nos ensena a como actuar con lo que Dios nos dio, grasias que Dios les continue bendiciendo

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  3. muy buena explicacion de la parabola, la cual nos enseña que debemos hacer ya que aun estamos a tiempo!

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  4. Vaya.!!! Por fin entiendo, muy buena enseñanza,gracias... y Gloria a Dios x el talento que le ha dado y que usa muy bien..!!

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  5. Vaya...!!! Que enseñanza... muy buena... la Gloria sea a Dios...!! Bendiciones !!

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  6. Curiosamente faltó la parte más hermosa de ésta historia (como si, convenientemente, se la hubieran saltado) la cual dice «a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y DECAPITADLOS DELANTE DE MÍ»
    Que bella enseñanza de amor y compasión, me conmueve.

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  7. Gracias!
    La Palabra de Dios es poderosa en todo!!!
    Santo el Señor!

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