sábado, 1 de diciembre de 2018

La primera celebración de Navidad, Lucas 2:8-20



Doy gracias a Dios por la oportunidad que me da de estar aquí con ustedes en esta tarde, compartiendo su palabra. ¡Amén!

Abra su biblia en el evangelio según  Lucas, en el capítulo 2.  Quiero aprovechar la festividad de esta noche para que reflexionemos a la luz de la Biblia ¿Cómo fue la primera celebración de la navidad? ¿Qué sucedió la noche en que nuestro Salvador vino a este a este mundo?

Lucas 2:8-20
Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.
10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
14 ¡Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
15 Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.
16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.
18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.
19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.

Antes de empezar a desarrollar el contenido de nuestro pasaje, quiero recordarle dos cosas acerca de la navidad que posiblemente usted ya conoce, pero que quizás algunos cuantos todavía ignoran:

·         La biblia no nos da una fecha o día exacto del nacimiento de nuestro Señor Jesús (es la tradición la que estableció el 25 de diciembre como el día en que se celebra su nacimiento, allá por el siglo III D.C) pero, aunque no conozcamos la fecha, de lo que sí podemos estar seguros, por el testimonio mismo de la escritura, es que hubo un día en que el Verbo de Dios se encarnó, tomó forma de hombre y habitó entre nosotros (Juan 1:14, Gálatas 4:4-5, Filipenses 2:7) ¡Amen!


Juan 1:14   14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

·         La biblia no nos manda, ni nos prohíbe celebrar la navidad.  Le explico eso, porque existen algunos grupos de creyentes que no están de acuerdo con celebrar la navidad, y está bien si ellos piensan de esa manera (sus argumentos tendrán para no hacerlo). Pero si usted es del grupo de los que aprovechamos esta fecha para recordar que un día El Salvador del mundo se humanó y vino a esta tierra, ¡la biblia nos da completa libertad para hacerlo! –Le recuerdo que no existiría la salvación para el ser humano sin la muerte y resurrección del Señor (Porque la paga del pecado es muerte… Romanos 6:23), pero el Señor no hubiera podido experimentar la muerte (porque Él es Dios) si primero no hubiese tomado forma humana, si no se hubiese encarnado.  –Por eso es que El Señor tenía dos naturalezas, la Divina y la humana, aunque ese no es el tema para esta noche-

Así que, si usted desea celebrar la navidad ¡hágalo! -Pero no pierda el enfoque, recuerde que ¡la navidad trata de Jesús! aprovechemos este tiempo para compartir en familia, para mostrar el amor de Cristo a otros; pero especialmente, para agradecer a Dios por el regalo invaluable que nos hizo al mandar a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, nacido pobre y humilde, con el fin de traer salvación a pecadores como usted y como yo.
¿Da usted gloria a Dios por eso? -¡Amén!

¿Cómo fue la primera celebración de navidad?

1)      La primera navidad pasó desapercibida para muchos.
La mayoría de personas en Israel ignoraron voluntariamente el nacimiento del Mesías. Probablemente conocían las profecías (Isaías 9:6-7 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado…”, Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá…”), o al menos habrían escuchado hablar de ellas en alguna sinagoga. Ellos Sabían que en algún momento de la historia aparecería el Cristo (que es la forma griega para Mesías), el ungido de Dios…pero estaban tan distraídos, tan ocupados en sus propios asuntos… que no fueron capaces de ver al Mesías tocando a la puerta de sus casas, buscando, por medio de José y María, un lugar para nacer y venir a esta tierra.

Lucas 2:6-7
Y aconteció que estando ellos allí [en Belén], se cumplieron los días de su alumbramiento.
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

¿Sabe qué había sucedido?         
El emperador romano, Augusto César, había establecido un edicto en el cual ordenó a los judíos que fueran a sus respectivas ciudades de origen para ser empadronados (se cree que esto tenía fines tributarios y militares, aunque los judíos no cumplían servicio militar[1]). José y María se encontraban viviendo en la ciudad de Nazaret, en la región de Galilea ,  y debido a que José (el padre legal del Señor Jesús) era originario de la región de Judea, tuvo que viajar junto con María hasta llegar a la ciudad de Belén (la ciudad de David, 1 Samuel 16:1), para cumplir así con el edicto de César (aunque usted y yo sabemos que muy por encima de la autoridad humana, se encuentra la soberanía de Dios, porque acorde a la profecía de Miqueas 5:2, el Mesías prometido nacería en Belén, y eso es exactamente lo que Dios estaba propiciando).

La mayoría de los habitantes de Belén, estaban aprovechando la temporada para ganar dinero extra por medio de brindar alojamiento a los forasteros que llegaban a empadronarse (esa es la razón por la que la ciudad estaba llena).  La gente estaba enfocada en sus negocios, en el transcurrir de sus propias vidas… no pudieron ver más allá… nadie de esa región estuvo lo suficientemente sensible espiritualmente, como para percibir que esa noche el eterno Hijo de Dios, vendría a esta tierra. -La única excepción fueron los pastores y los sabios del oriente-.

Las personas en Belén ni siquiera se compadecieron de la condición de María, que estaba a punto de dar a luz (Lucas 2:6), nadie le cedió su habitación en el mesón ni les ofrecieron hospedarles en casa, ellos simplemente fueron indiferentes… lo único que estuvo disponible para ellos fue un establo, un lugar destinado para el resguardo de los animales. ¡Y es en ese lugar dónde el Rey de reyes y Señor de señores, vino a nacer en esta tierra! ¿Qué contradicción?


Bien lo dijo el apóstol Pablo en 2 Corintios 8:9
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros [usted y yo] con su pobreza fueseis enriquecidos.
Así que, la primera celebración de navidad fue ignorada por muchos… le pregunto ¿Es usted de ese grupo, de los que simplemente son indiferentes y que ven en esta temporada solo una oportunidad para hacer dinero extra, para salir a vacacionar, para emborracharse y bailar, y comer hasta saciarse?  -Si usted ve y vive la navidad de esa manera, con toda propiedad puedo decirle que ¡necesita entender el verdadero valor y significado de la navidad! Porque la navidad se trata de Jesús, y si usted la celebra debe de hacerlo con el enfoque correcto.
Ahora, veamos otra característica de la primera celebración de navidad.

2)      Fue compartida con los humildes.

Lucas 2:8-9 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.

Luego de que la mayoría en Belén y en todo Israel, pasaran desapercibido el nacimiento del Salvador, Dios el padre decide hacer partícipes de esta extraordinaria noticia no a los sacerdotes, no a los reyes y poderosos de esa época… sino a un grupo de despreciados y pobres pastores que velaban cuidando a sus rebaños en esa noche.

William Barcley (un respetable comentarista bíblico), escribe lo siguiente:

Los más religiosos de aquellos tiempos despreciaban a los pastores porque no podían cumplir todos los detalles de la ley ceremonial; no se podían lavar las manos meticulosamente, ni observar todos los otros preceptos y reglas. Tenían que atender a las necesidades de los rebaños, así es que los religiosos los despreciaban. Fueron hombres sencillos que estaban trabajando en el campo los primeros que recibieron el mensaje de Dios.

Ahora, usted quizás se pregunte ¿Por qué Dios escogería a unos simples y despreciados pastores para ser los primeros en ir y adorar al Rey que acababa de nacer?
Le menciono dos razones:

·         ¿Usted recuerda cual es el título que Juan el Bautista le dio a Jesús al verlo acercarse para ser bautizado en el rio Jordán? Juan 1:29 “…He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”
De acuerdo a varios historiadores bíblicos, se sabe que las autoridades del templo tenían rebaños de ovejas las cuales eran utilizadas para los sacrificios en el templo, pues bien, estos rebaños eran cuidados por pastores y generalmente eran llevados a las zonas cercanas a Belén[2].

Así que probablemente estos mismos pastores que cuidaban los corderos para los sacrificios continuos que se ofrecían en el templo, fueron los mismo en recibir al Cordero de Dios, que, a diferencia de los corderos literales, éste si quitaría por completo el pecado del mundo, al morir una sola vez como el sacrificio perfecto en la cruz… ¿No le parece asombroso el mensaje que nos deja la historia de navidad?

·         La segunda razón al escoger a los pobres y despreciados pastores, como los invitados a celebrar la primera navidad, a parte de la gracia y la soberanía de Dios, es el hecho de enseñarnos a nosotros de que no importa cuál sea nuestra condición económica, religiosa o académica, todos estamos invitados para ir y encontrarnos con nuestro Salvador.  Así que, para Dios, nadie es demasiado insignificante como para invitarlo a conocer a Su Hijo y recibir así el regalo de la salvación.

3)      Fue un tiempo de gran gozo y de alabanzas a Dios.
Lucas 2:10-14,20
10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

11 que os ha nacido hoy    »no sabemos cuándo, pero sí ocurrió,

en la ciudad de David,      »Es decir Belén, porque David también nació en Belén, 1 Samuel 16:1.

un Salvador,      »Israel había tenido a lo largo de la historia varios salvadores, como José, Moisés, los jueces… etc, pero este no un “salvador” con “s” minúscula, es “El Salvador”, Dios hecho carne.

que es CRISTO el Señor.   » Cristo es la forma griega para la palabra hebrea Mesías, que significa “Ungido”. El Señor, es el título que se le da a Jesús en el Nuevo Testamento, y que denota su autoridad y soberanía tanto el cielo como en la tierra.

 El ángel les da indicaciones precisas a los pastores, para que, al ir y buscar en Belén, puedan identificar a Jesús.

12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:

14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Se ha preguntado usted el ¿por qué de los villancicos de navidad?  Pues en estos versículos tenemos la respuesta. Vemos en el verso 14 a los ángeles entonando y enseñando a los hombres una hermosa alabanza a Dios, una alabanza que, al igual que la persona de Jesucristo, conecta (entrelaza) al cielo con la tierra:

¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Este pasaje de la escritura es el que sirve de base para himno “Ángeles cantando están” (el número 130 de nuestro Himnario Celebremos su Gloria). 


4)      Fue un tiempo para responder al llamado de Dios y encontrarse con El Salvador
Piense por un momento, ¿Qué alternativas tenían los pastores después de haber visto y escuchado el mensaje de los ángeles?

Ellos tenían solo dos alternativas, podían…
·         Haberse quedado impresionados e impactados por el mensaje y todo lo sucedido, y luego simplemente guardarlo como un extraordinario recuerdo y seguir con su rutina de vida como si nada hubiese pasado.

·         Aceptar la invitación de Dios, creer el mensaje de los ángeles e ir y adorar al Mesías.

¿Qué decidieron los pastores?

Lucas 2:15-20
 15 Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.
16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.
18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.
19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.

Los pastores no solo escucharon el mensaje, ellos lo creyeron, ¿cómo sabemos eso? Lo sabemos porque respondieron a la invitación de Dios, y fueron y se encontraron con Jesús.


Ahora, quiero dirigirme a usted que quizás por años, o talvez por primera vez, ha escuchado el mensaje del evangelio, ¿Cuál es ese mensaje? Que Dios le amó tanto, le consideró a usted tan valioso/a, que fue capaz de mandar a su Hijo, su único Hijo a nacer en esta tierra, morir en la cruz en lugar nuestro, y resucitar al tercer día. 

Jesús es El Cordero de Dios, el sacrificio perfecto que pagó por todos nuestros pecados y que nos permite gozar de la paz con Dios y de la vida eterna.

¿Qué es lo único que usted debe hacer? Lo mismo que hicieron los pastores, no solo oír el mensaje, sino creerlo, creer en la persona de Jesús y venir a su encuentro.

Su usted en esta noche desea que esta sea la mejor de todas las navidades, yo le invito a que cierre sus ojos y hable con Dios, piensen la historia que hemos estudiado, en el amor que Dios le ha tenido, en nuestra condición de pecadores, y en el sacrificio que Jesús hizo en lugar nuestro al venir a la tierra, al ir a cruz y sufrir todo ese todo ese dolor, dolor causado por nuestros pecados, pero que Dios en esta noche puede perdonarle si sólo usted se decide a creer en Jesús.

Oremos.


[1] Comentario Bíblico Mundo Hispano, Lucas 2:1-7
[2] Comentario Bíblico William Barcley, Lucas 2:8-20

jueves, 29 de marzo de 2018

Cuidado con los falsos maestros


En esta ocasión  vamos a estudiar una advertencia que el apóstol Pedro hizo a la iglesia, a los creyentes en Cristo Jesús,  allá  por el año 64-66 después de Cristo… y sacando la cuenta, esto fue escrito hace más de  1950 años…  pero pareciese que  fue escrito ayer, porque  lo que dice describe exactamente el mal que está afectando a la iglesia de hoy… me refiero al tremendo daño que están causando  los “falsos maestros” a la iglesia de Cristo y al avance del evangelio.

Busque en su biblia 2 Pedro capítulo 2, vamos a leer el capítulo completo para tener un panorama general del tema que se está tratando y luego nos enfocaremos en los primeros versículos.

2 Pedro 2: 1  Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

Del verso podemos observar varias cosas:

1.    Los falsos profetas/maestros han existido desde el A.T.

¿Quién era un profeta?
Un profeta era aquel que hablaba de parte de Dios, era aquel que tenía un mensaje que provenía no de su propia invención o deseos personales, sino que había sido revelado directamente por el Espíritu de  Dios.  La tarea del profeta era revelar (transmitir) ese mensaje íntegramente a sus oyentes (sin agregarle o quitarle). En ocasiones el mensaje era dirigido  al pueblo o nación entera y en otras, la profecía era dirigida a una persona en particular (como fue el caso del pecado del rey David al tomar a Betsabé, y Dios lo confrontó por medio del profeta Natán).

Los verdaderos profetas son los que  se describen en el verso 21 del capítulo 1:

21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Hoy en día usted no necesita andar buscando a algún profeta (o profetisa) para que  le revele la voluntad de Dios para su vida (y que luego le pida una ofrenda especial,  como está de moda en muchos círculos evangélicos)… los profetas modernos más bien parecen espiritistas o psíquicos, que le cobran a la gente por adivinarles el futuro -¡Esa no era la forma en que actuaban los verdaderos profetas en la Biblia!

Los profetas, estrictamente hablando, fueron necesarios mientras se completaba el canon  bíblico… así que no ande buscando alguna otra revelación (algo que a Dios se le haya escapado revelar) a parte de lo  contenido entre el libro de Génesis y Apocalipsis.

¿Necesitamos hoy un profeta para conocer la voluntad de Dios?- ¡por supuesto que NO! Hoy tenemos en nuestras manos (y hasta en nuestros teléfonos)  la Palabra Profética más segura de todas ¿Cuál es esa? -¡Es la Biblia!  Y mientras usted se mantenga estudiando y creyendo la bendita palabra de Dios, usted no podrá ser engañado.  ¡Muchas personas han utilizado el don de profecía como una excusa para conseguir ofrendas especiales (dinero, propiedades…) o hasta para quedarse con la mujer o el hombre que más les gusta dentro de la congregación! Basta con que digan “el señor me lo reveló” (pero no el verdadero Señor  y Dios) para  lograr o adquirir lo que deseen.   Por eso, entre una “revelación personal” y lo que dice la Biblia, ¡quédese con la biblia!

Vea conmigo, lo dice la Biblia en cuanto al don de profecía en  1 Corintios 13:8-10
 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.   9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;  10 más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Cuando Pablo escribió esto, él conocía en parte y profetizaba en parte, es decir que él conocía lo que ya estaba revelado en la Ley, los profetas y los salmos (el A.T por así decirlo), y también profetizaba, porque comunicaba a otros el mensaje que Dios le había revelado a él directamente (¡Y vaya que Dios le reveló grandes doctrinas al apóstol!) –En mi opinión es a él a quien Dios eligió para sentar las bases doctrinales de la iglesia de Cristo.

Ahora, note que dice que este ministerio de profecía llegaría a su fin cuando “lo perfecto” llegara, ¿Qué es lo perfecto? –No es una persona, así que no está hablando del regreso de Jesucristo a la tierra, el pronombre “lo” se utiliza para objetos no para personas, así que Pablo se refiere a “algo” no “alguien”, y ese algo sin duda alguna no puede ser otra cosa que la completa y perfecta palabra de Dios, es decir la Biblia.

¿De qué otra manera se nos ha revelado Dios hoy en Día? -¡Por medio de su Hijo, el Señor Jesús!
Hebreos 1:1-2    Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,   2 En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo:

Así que no busque otra revelación aparte de Jesucristo y de su palabra, ¡Amén!

Ahora hablemos un poco de los falsos maestros:

Le comparto la definición del Dr. W. A.  Criswell (quien fue pastor y presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur, en Estados Unidos):

Un falso maestro es… un hombre cortés, amable, erudito, que pretende ser amigo de Cristo. Predica en el púlpito, escribe libros eruditos [como “en Honor al Espíritu Santo”, “Su mejor vida ahora”,  “El poder de atar y desatar”…],  publica artículos en las revistas religiosas. Ataca el cristianismo desde dentro. Hace de la iglesia y de la escuela guarida de toda ave inmunda y aborrecible. Leuda la masa con la doctrina de los saduceos.

¿Sabe usted quien fue el primero en introducir una falsa enseñanza según la Biblia?
Fue Satanás… porque él es mentiroso y padre de toda mentira. (Juan 8:44)

Génesis 3: 1-4   Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?

En este versículo podemos ver cómo es que opera un falso maestro, observe ¿qué está haciendo Satanás? –Está tergiversando la palabra de Dios, está alterando a su conveniencia el mensaje original que Dios les había dado a Adán y Eva con el fin de sembrar duda en ellos.

-Él les dice: “¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?”

-Pero, ¿qué les había dicho Dios en  Génesis 2:16-18?  16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;   17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Todo falso maestro tomará una verdad  y sigilosamente la va a alterar a su conveniencia con el fin de engañar y atraer a aquellos que no prestan atención a la Palabra de Dios, aquellos que no la leen, ni la estudian comprometidamente. ¡Tenga cuidado! -La gente sigue a los falsos maestros, a los falsos profetas, sencillamente porque no conocen, no estudian la palabra de Dios.  ¡Si usted fundamenta su fe en la persona de Jesucristo y en su Palabra, usted nunca será engañado!

-Volviendo al capítulo 3, verso 2 en adelante:

2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;   3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

-La artimaña de Satanás está teniendo efecto, ahora ya tiene toda la atención de la mujer y ella termina agregándole a la palabra de Dios. (Dios no dijo que no podían tocarlo).

4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Aquí vemos como la mentira fue totalmente introducida,  cuando Satanás les dice “no moriréis”  está negando totalmente la verdad que Dios claramente les había dicho: “el día que de él comieres, ciertamente morirás”…

Usted conoce la historia, Eva y su esposo Adán terminaron creyéndole a Satanás y dándole la espalda a Dios.

Al comer del fruto prohibido ellos no sólo estaban desobedeciendo a Dios, estaban  diciéndole “No te creemos, preferimos creerle a Satanás”.   Y eso es lo que la mayoría de personas hacen  hoy en día cuando se les expone el evangelio (la buena noticia que sólo en Jesús hay salvación gratuitamente) y ellos deciden rechazar ese regalo y prefieren  creerle a Satanás y no creerle a Jesús.

Si usted está esta mañana en este lugar y todavía no ha creído en Jesús como su único salvador, hoy es el día donde tiene que decidir: creer a la palabra de Dios o seguir creyendo la mentira del falso maestro llamado Satanás. –Usted decide.

Dando a Dios con la actitud correcta.



Hace algunos años, un amigo y hermano en Cristo me contó de algo que le había sucedido al preguntarle a otro creyente si él contribuida económicamente en la iglesia local en la que ambos se congregaban, la pregunta puntual fue si él daba sus ofrendas y diezmos… ¿Qué cree que le respondió?

Parafraseando un poco la respuesta, él le dijo algo más o menos así: “Yo no le doy dinero a Dios porque él no lo necesita, lo que hago es darle mi tiempo de servicio en el ministerio en la iglesia como mi ofrenda y mi diezmo, para mí eso es mejor que cualquier ofrenda monetaria…”  

¿Qué le parece esta respuesta?   ¿Suena bien espiritual no es cierto? –¡Pero no lo es, de espiritual no tiene nada! -  es solo una excusa bien formulada que muchos creyentes usan para justificar el hecho de que no han madurado lo suficiente como para entender que debemos honrar a Dios con todo... con todo nuestro ser, con todo lo que somos, lo que hacemos, decimos o pensamos, y aunque algunos se rehúsen a creerlo… la biblia también nos anima a honrar a Dios con nuestros bienes, con nuestros recursos, y esto sin duda alguna, también incluye nuestro dinero.

Abra su biblia en el primer libro de Crónicas, capítulo 29, versos del 1 al 19, el cual será nuestro texto base para la enseñanza que compartiremos esta mañana.

1 Crónicas 29:1-19
¿Qué estaba sucediendo en este pasaje? ¿Cuál es su contexto?
David había reunido a los principales de Israel con tres propósitos:

1)      Confirmar delante del pueblo, una vez más, que su hijo Salomón era elegido por Dios para sucederle en el trono.

1 Crónicas 28: 4-5   Pero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel; porque a Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá a la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre se agradó de mí para ponerme por rey sobre todo Israel.
Y de entre todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Jehová sobre Israel.

2)      Comisionar y animar a Salomón para que se encargue de su proyecto más grande, el cual él había anhelado realizar, pero Dios no se lo permitió.   ¿Recuerda usted cual era ese proyecto con el que David había soñado tanto? –Era la construcción del templo, la casa de Jehová, que hasta ese momento aún era una tienda, un tabernáculo.

1 Crónicas 28:   Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre.

Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios; porque a éste he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre.
1 Crónicas 28:20    20 Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.

3)      Enseñar y animar al pueblo a dar para la obra de Dios de la manera correcta.
Y es en ese tercer propósito en el que nos vamos a enfocar en esta ocasión en nuestro estudio del capítulo 29.  
Para darle a Dios de la manera correcta, debemos…

      a) Debemos dar de manera planeada.
2 Crónicas 29:2   Yo con todas mis fuerzas he preparado para la casa de mi Dios, oro para las cosas de oro, plata para las cosas de plata, bronce para las de bronce, hierro para las de hierro, y madera para las de madera; y piedras de ónice, piedras preciosas, piedras negras, piedras de diversos colores, y toda clase de piedras preciosas, y piedras de mármol en abundancia.

La frase “he preparado” indica “planear con anticipación”. Todo lo que David iba a dar para la construcción de la casa de Dios lo había preparado con mucha anticipación.  Él había ido guardando y recolectando aquellos materiales preciosos que serían necesarios para la edificación del templo (acorde al diseño divino que se le había revelado, 2 Crónicas 28:11-12, 19).   

Pero no sólo había guardado del tesoro de la nación, sino que su amor por Dios y por su casa era tal que también había reservado una porción de su tesoro personal para ser entregado y utilizado en la construcción del templo.

2 Crónicas 29: 3-4    Además de esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios:
tres mil talentos de oro, de oro de Ofir, y siete mil talentos de plata refinada para cubrir las paredes de las casas;

Ahora, ¿qué nos enseña eso a nosotros? 
¿Decide usted con anticipación la porción de su tesoro personal (de su sueldo, sus ganancias) que va a entregar a Dios para beneficio de su obra y el sostenimiento de su iglesia local?
¿Cómo da usted sus ofrendas? ¿La trae preparada desde antes de venir a la iglesia, o da lo primero que salga de su bolsa? - ¡siempre cuando no se pase de $1! -   

Un buen hábito a adquirir (que quizás cueste acostumbrarnos al principio) es disponer de antemano lo que usted va a entregar como aporte a su iglesia local.  Si bien es cierto que en el verso 17 leemos que el pueblo dio de manera “espontanea” porque se les presentó el lugar y el momento oportuno (y eso también es válido), nosotros debemos procurar seguir el ejemplo de David, él tenía dispuesto de antemano lo que daría en contribución para la casa de Dios con mucha anticipación, y no lo decidió al momento de estarse dirigiendo al pueblo.

Es interesante el ejemplo de David…

-David amaba a Dios, y su amor no solo se quedó a nivel de salmos y oraciones, o nivel de su servicio como rey terrenal de su pueblo.  David entendió que el honraba a Dios haciendo todas esas cosas, pero también entendió que era posible hacerlo por medio de sus bienes y recursos.

Quizás usted aún se siga haciendo la pregunta si ¿Es posible honrar a Dios con nuestros bienes? –La respuesta, acorde a la Biblia es ¡Sí! y eso fue lo que hizo David.
Póngale una marca a nuestro pasaje y vayamos al libro de proverbios capítulo 3, versos 9 y 10

Proverbios 3: 9-10   9Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; 10Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.

La biblia Lenguaje actual lo dice así:   9 Demuéstrale a Dios que para ti él es lo más importante.  Dale de lo que tienes  y de todo lo que ganes;  10 así nunca te faltará  ni comida ni bebida.

¿Qué estaba haciendo David al preparar todos esos materiales? - ¡Estaba honrando a Dios con sus bienes! Y existe una promesa para aquellos/as que le dan a Dios de todo lo que tienen y de lo que ganan ¿Cuál es? –Que siempre les será provisto para sus necesidades básicas (el texto dice: “así nunca te faltará ni comida ni bebida”).

      b) Debemos dar voluntariamente.
1 Crónicas 29:5-9
oro, pues, para las cosas de oro, y plata para las cosas de plata, y para toda la obra de las manos de los artífices. ¿Y quién quiere hacer hoy ofrenda voluntaria a Jehová?
Entonces los jefes de familia, y los príncipes de las tribus de Israel, jefes de millares y de centenas, con los administradores de la hacienda del rey, ofrecieron voluntariamente.
Y dieron para el servicio de la casa de Dios cinco mil talentos y diez mil dracmas de oro, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos de bronce, y cinco mil talentos de hierro.
Y todo el que tenía piedras preciosas las dio para el tesoro de la casa de Jehová, en mano de Jehiel gersonita.
Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente; porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente.

Una de las palabras que se repite varias veces en esta porción es “voluntariamente” (v5,6,9,14,17). David, como rey, bien pudo obligar al pueblo a dar y ellos hubieran tenido que obedecer sin cuestionar su mandamiento, pero él no lo hace. Él decide mejor servir de ejemplo al ofrecer parte de su tesoro personal y de esa manera animar al pueblo e invitarle a dar por decisión propia.
¿Y qué hicieron los principales del pueblo? - ¡Ellos ofrendaron de forma voluntaria, como debe de ser! (v.6)

Cuando usted va a dar de sus bienes, de sus recursos o de su dinero para la obra de Dios, debe hacerlo de manera voluntaria, nadie puede exigir o imponer a otros que ofrezcan a Dios algo que no nace de su corazón. Lo que nosotros como líderes o maestros de la palabra de Dios si podemos hacer es animarle e invitarle a la luz de las escrituras a participar de la bendición de dar, pero no podemos en ningún sentido presionar u obligarle a que lo haga.    Por esa razón muchas personas hablan mal de las iglesias evangélicas, porque existen iglesias y líderes religiosos (principalmente los promotores el evangelio de la prosperidad) que quieren obligar a la gente a que dé ¡y casi los asaltan desde el púlpito!, utilizan la biblia para atemorizar o tergiversan versículos con el fin de sacarle dinero a la gente.

Si usted va a dar algo para la obra de Dios, para el sostenimiento de su iglesia local, usted debe hacerlo de manera voluntaria, sólo de esa manera será acepto delante de Dios.
2 Corintios 9:7    Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad porque Dios ama al dador alegre.

La frase “ni por necesidad” se traduce como “obligación” en la Biblia Lenguaje Sencillo.  Algunos creyentes dan sus ofrendas y diezmos “por necesidad”, porque saben que si no lo hacen probablemente los suspenderán de sus ministerios públicos y obviamente no desean que eso suceda. Si ese es su caso, usted está dando a Dios con una motivación incorrecta… usted quedará bien con sus líderes, pero no con Dios… Él desea que lo haga de manera voluntaria ( y por otras razones que veremos más adelante en nuestro estudio).

      c) Debemos dar con alegría.
1 Crónicas 29: 9-10a
Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente; porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente.
10 Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Jehová delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo.

Tanto el pueblo como David tuvieron la disposición de dar voluntariamente, pero no sólo eso, sino que también lo hicieron con alegría.

Cada vez que usted de algo a Dios debe hacerlo con regocijo, con alegría, no con tristeza ni con pesar (no diciendo “esos $10 me hubieran servido para una recarga y navegar toda la semana”)... porque recuerde lo que leímos en 2 Corintios 9:7  “Dios ama al dador alegre”.

David y el pueblo se alegraron al momento de dar y también lo hicieron como producto de haber dado.  Quizás a muchos de nosotros nos cuesta un poco, pero debemos alegrarnos cada vez que demos, sea que lo hagamos para la obra de la iglesia local, o sea que lo hagamos dando a otros que lo necesitan.

      d) Debemos dar con corazón recto. 
             1 Crónicas 29:17 
Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada; por eso yo con rectitud de mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he visto con alegría que tu pueblo, reunido aquí ahora, ha dado para ti espontáneamente.

La ofrenda aparte de ser voluntaria y con alegría… también debe incluir un corazón recto delante de Dios. (1 Samuel 15:22).   De nada sirve dar a Dios la ofrenda más generosa si no antes no nos hemos presentado a nosotros mismos como el sacrificio “vivo, santo y agradable” que él espera de nosotros.
       
Romanos 12:1
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 
¡Dios les bendiga!