martes, 8 de marzo de 2016

Los retos del hombre en el matrimonio

Serie: Cuando Jesús invade tu familia.



¡Prepárese porque el estudio de hoy es un reto que Dios nos hace a nosotros los hombres, especialmente a  los que estamos casados, pero también para aquellos que algún día esperan hacerlo!

Hoy estudiaremos  las responsabilidades que todo verdadero hombre debe asumir en su matrimonio.
Comencemos viendo un par de versículos que nos servirán de introducción al tema de hoy:

Proverbios 20:6     Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

Aunque el enfoque principal de este proverbio es señalar lo  difícil que es encontrar a un hombre en quien verdaderamente se pueda confiar, la traducción de nuestra Biblia RVR  nos da la idea de que el proverbista también desea resaltar lo difícil que es encontrar en esta vida  a un hombre verdadero,  alguien que sea hombre no sólo por género, sino porque se comporta como tal y cumple las responsabilidades que su posición demanda. 

-Esa es la misma pregunta y la queja  que muchas mujeres hacen hoy en día, dicen: “Hombre de Verdad ¿Quién lo hallará?”  -Si usted está casada ¡espero que ese no se a su caso!

1 Corintios 16:13    Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

El apóstol Pablo cierra la primera carta a los Corintios con un  llamado a la iglesia a mantenerse alerta (velando), a estar firmes en la fe, pero también les reta  a demostrar su hombría, a que se comporten varonilmente, que muestren valentía y esfuerzo en su vida cristiana.

Dejemos a un lado el llamado a la iglesia en general, y apliquemos esta frase para nosotros los hombres: ¿Está usted portándose varonilmente en su vida personal y principalmente en su matrimonio? ¿Está usted cumpliendo las responsabilidades que el ser hombre implica? 

Uno de los retos más grandes que los hombres enfrentamos es aprender a cumplir nuestro papel en el hogar tal y como Dios lo ha establecido en su palabra.   Hoy en día, y quizás desde hace varios años se ha venido dando dentro del matrimonio  un fenómeno que ha traído  grandes problemas en el funcionamiento normal, saludable y bíblico de la familia,  el problema es que los hombres hemos descuidado nuestro papel y le hemos cedido (o impuesto en muchos casos) nuestras responsabilidades a la mujer… y ellas al ver que nosotros no hacemos lo que deberíamos hacer,  han comenzado a tomar las riendas del hogar…  ¡Y esto es peligroso!

¿Ellas lo hacen bien? –Es posible, quizás  hasta lo hagan mejor que nosotros,  pero la pregunta es   ¿es ese el diseño divino?    – ¡por supuesto que no!,  la Biblia es clara en señalar el papel que tanto el hombre y la  mujer deben desempeñar dentro de la familia ( y no se trata de ser machista o feminista),   lo que sucede es que cuando no respetamos los patrones bíblicos e invertimos el orden que Dios ya estableció,  sencillamente las cosas no van a funcionar… probablemente algunos de los matrimonios que usted conoce o quizás el suyo propio no esté funcionando bien porque alguno o ambos cónyuges  no se están esforzando por cumplir el papel que Dios ha establecido que deben desempeñar.

En esta ocasión vamos a estudiar  a luz de la Biblia algunas de  responsabilidades que nosotros los hombres debemos cumplir dentro del hogar y de las cuales no nos podemos descuidar, vamos a aprender algunas de las responsabilidades que un verdadero hombre debe asumir  dentro de la familia    -¡no se preocupen los hombres, cuando hablemos del papel de la mujer dedicaremos unos 3 o 4 sesiones!-.

Un verdadero hombre:
        I.            Provee de dirección y seguridad a su familia.

Efesios 5:23  23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Es interesante que Pablo (inspirado por el Espíritu Santo)  compare la relación del hombre con su esposa y su familia, con la relación de Cristo y la Iglesia.   Cristo como cabeza de la iglesia es el responsable de gobernar, dar dirección,  salvar  y proveer de  seguridad a su iglesia.  De igual forma  Dios nos ha dado a nosotros los hombres  la responsabilidad de estar al frente de nuestra familia, nosotros somos los responsables de guiar y proveer seguridad para nuestros hogares.

Escuche esto: la persona a quien Dios le pedirá cuentas de lo que sucede en casa no será a la esposa, será a usted el marido, porque usted es el representante de la familia.

Observe conmigo  Génesis 3: 8-9
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?

Después de la desobediencia de Adán y Eva, ¿A quién llama Dios en primer lugar para pedirle cuentas? –a  Adán, ¿por qué? Porque él era la cabeza, aunque el error lo haya cometido en un principio su mujer (porque Eva comió del fruto primero),  él es el responsable.

 El ser cabeza del hogar más que un privilegio a exigir, es una gran responsabilidad que Dios nos ha asignado a nosotros los hombres, por eso usted no puede vivir haciéndose el desentendido de lo que sucede en su familia y dejándole toda la responsabilidad y las decisiones importantes a su esposa.  Usted como cabeza del hogar debe estar al tanto de todo lo que sucede en su casa, de  cómo están las finanzas, de la crianza y educación de sus hijos, de las necesidades de su esposa, las necesidades de la casa…  y lo que es más importante: usted es el responsable de guiar  a su familia por el camino correcto, es decir por el camino de Jesucristo (Juan 14:6). Por eso si usted desea cumplir con su responsabilidad de ser la cabeza del hogar, lo primero que debe hacer es tener a Jesús como la cabeza de su propia vida, ¿Cómo se logra esto?- poniendo toda su confianza, su fe,  en la persona y obra de Jesucristo para ser salvo, solo así podrá con la ayuda de Dios,  darle el rumbo correcto a su familia

¿Está usted siendo la cabeza de su hogar?

Algunos creyentes equivocadamente piensan que el ser la cabeza de hogar significa que nadie más tiene derecho a dar su opinión al momento de tomar una decisión que afecte a la familia, pero eso no es así.  Ser la cabeza del hogar significa que usted ha aprendido a escuchar a su esposa y sus hijos, que valora sus opiniones y que decide considerando lo que es mejor para la familia, basado en lo que Dios ya ha dicho en su palabra.  

¿Qué pasa cuando un hogar tiene dos cabezas? –Le contestaré parafraseando al Dr. Adrián Roger: ¡Algo que tiene dos cabezas es un fenómeno!, Dios diseñó la familia para que el marido sea la cabeza, no intente usted como esposa asumir el papel que no le corresponde, si lo hace al final  lo que conseguirá será  frustración y enojo, sea sabia, lo mejor que puede hacer es ayudar y animar a su marido a que cumpla su responsabilidad.
 
El hecho que el marido sea la cabeza del hogar tampoco significa que la mujer sea inferior o que tenga menos capacidad,  es sólo cuestión de orden. Dios ha establecido un orden y roles diferentes tanto para el hombre como la mujer,   aún Cristo (siendo Dios) se somete voluntariamente bajo la autoridad del Padre.

Pablo nos describe el orden que debe existir dentro de una familia,  1 Corintios 11:3 Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.

Esto es todo por hoy, continuaremos estudiando este interesante tema en nuestra próxima entrada. ¡Dios le bendiga!

Puede leer el estudio anterior de esta serie en este enlace