sábado, 9 de agosto de 2014

Principios bíblicos para El Matrimonio. Parte II (La Exclusividad)

Principios bíblicos para El Matrimonio. Parte II.

Serie: Cuando Jesús Invade tu Familia.





Un principio más: La relación matrimonial debe estar por encima de los hijos

Un error muy frecuente que los matrimonios cometen  con la llegada de los hijos, es comenzar a descuidarse uno del otro y enfocarse más en desempeñar el papel de padres, que el de esposos.  Generalmente esto ocurre  en las mujeres,  y lo que sucede  es que  colocan la relación con  sus  hijos por encima de la relación con su pareja, a tal punto que se vuelven la excusa perfecta para dejar de atender las necesidades del  cónyuge…  

Para algunos matrimonios lo único que los mantiene unidos son los hijos, de lo contrario  hace mucho tiempo se hubiera separado…   ¿conoce usted matrimonios de ese tipo?,   ¿Por qué ocurre esto? –simplemente porque no se esforzaron en  seguir el modelo bíblico de matrimonio y de familia.
Hagamos un experimento: Imagínese por un momento que usted tiene que elegir entre salvar la vida de su cónyuge y la vida de uno de sus hijos,    ¿A quién escogería? –Algunas de las hermanas  sin dudarlo elegirían a sus hijos… “y hay que se muera el viejo… con tal que tenga un buen seguro de vida (¡que sirva para algo!)”

Bíblicamente, ¿A quién debería preferir?  - ¡Debería ser a su esposo o esposa!

Le pongo un ejemplo bien sencillo que demuestra quien es más importante para usted (dirigiéndome a las mujeres): a la hora de servir la comida ¿a quién le sirve primero? –Algunas indudablemente dirán “primero mis hijos”, segundo “se sirve usted misma”, tercero  le sirve la comida al  “chucho” y por último… si  es que sobra,  que se sirva el marido el solo.   ¿Quién tiene el derecho bíblicamente a que se le sirva y se atienda primero? -es el esposo, luego en segundo lugar los hijos… si usted ha cambiado el orden de prioridades en su vida  no sería de extrañarse que su matrimonio no vaya por buen camino.

Bíblicamente cuando alguien está casado su prioridad debe ser su  cónyuge antes que sus  hijos y antes que sus padres. ¿Amén?
Si esto no es verdad en su matrimonio,  la palabra de Dios le reta hoy a hacer los cambios necesarios para corregir pronto esta situación, recuerde que  al final los hijos se van… y quien va a estar con usted hasta que la muerte los separe será su esposo/a, así que vale la pena invertir en esa relación… ¡no la descuide!

2)  El principio de La exclusividad.   Génesis 2:24b “…y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. 

¿Cuántas mujeres creó Dios para Adán? –Una (aunque las estadísticas digan que existen 7 mujeres para cada hombre),   ¿Cuántos maridos le dio a Eva? –Uno.  El matrimonio fue diseñado por Dios como una relación exclusiva entre dos personas, es un hombre con una mujer que llegan a convertirse en  uno, tanto física como emocionalmente.

El verso 24 nos describe las  2 condiciones que deben darse para que una pareja pueda disfrutar de una relación sexual aprobada por Dios, ¿Cuáles son estas condiciones?:

    -El sexo solo debe ocurrir entre un hombre y una mujer (no entre personas del mismo sexo)
    -Solo debe experimentarse en el contexto de un matrimonio formal.
 ¿Qué es un matrimonio formal? 
Es aquel que está avalado por las leyes civiles de su país. Si bien es cierto que el matrimonio    religioso es  un testimonio público para los hijos y la sociedad (y los creyentes deberíamos de hacerlo  de esta manera),  de nada le serviría a una pareja decir que “están casados delante de Dios” sino no lo han hecho por medio de las leyes civiles de su país.  Le digo esto porque algunas personas deciden vivir en unión libre y se excusan diciendo que aunque no han firmado ningún documento legal, si han hecho un compromiso con Dios de amar a esa otra persona,  pero aunque esto suene   “bonito” o “romántico”, el matrimonio que cuenta ante Dios es aquel que está  respaldado  por las     leyes civiles de los hombres, recuerde  lo que dice la biblia en 1 Pedro  2:13 y  Romanos 13:1.

1 Pedro 2:13 13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,

Romanos 13:1  Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

Aquí hay algo más que debemos observar, ¿por qué el sexo está enmarcado exclusivamente dentro del matrimonio? –La razón es que la voluntad, el deseo de Dios es que los hijos nazcan y crezcan dentro una familia, donde ambos,   papá y mamá están presentes.  

Hoy en día está de moda la paternidad y la maternidad irresponsable –como escuchábamos en el mensaje del domingo pasado-  

Paternidad irresponsable porque hay muchos hombres que engendran hijos y no cumplen su papel de padre (Alguien escribió por ahí que el hecho que alguien sea el progenitor no le acredita para recibir el  título de padre).
 
y maternidad irresponsable, porque existen muchas mujeres que  por placer o por un deseo egoísta de no estar solas, tienen relaciones sexuales con hombres que lo menos que quieren es  hacerse responsables de una familia. El resultado de esto es que los   hijos nacen en hogares donde no existirá  la figura paterna porque la madre nunca pensó más allá del aquí y ahora.  Por eso si usted anda de novio/a con alguien, hágase esta pregunta ¿es este el padre o la madre que deseo para mis hijos?

Regresando al tema de la exclusividad en el matrimonio…
Cuando usted se casa se compromete a ser exclusivo para la otra personas, para su esposo/esposa.  La exclusividad tiene que ver con la parte afectiva  e indudablemente con la parte física o sexual. 

¿Está manteniendo usted la exclusividad en su matrimonio? En otras palabras ¿le está siendo  fiel a su esposo/a? –La gente busca cualquier excusa para la infidelidad (… es que ya no me atiende como antes, que ya no es romántico, o que ya no quiere cumplir su deber conyugal… en fin, infinidad de excusas),  pero delante de Dios no existe ninguna causa válida que justifique faltar a la promesa de fidelidad. 

Cuando usted decidió casarse se comprometió con Dios y con la otra persona a guardarse fidelidad mutua, y esto debe cumplirse  “a pesar de…”, quizás su cónyuge no merezca que usted le sea fiel, pero usted debe esforzarse por cumplir su parte, recuerde que al final Dios es el Juez, y el estará del lado del cónyuge que está obedeciendo su palabra.

Ahora, si su cónyuge le ha sido infiel, eso no  justifica que usted también  haga lo mismo. El mundo nos engaña haciéndonos creer que “un clavo saca a otro clavo” o que “si alguien se las hizo uno vez, usted tiene que  hacérselas  dos”, pero eso no cierto.  Lo mejor es dar lugar a que Dios tome cartas en el asunto, recuerde lo que dice  Hebreos 13:4

Hebreos 13:4 (Lenguaje Sencillo) 4 Todos deben considerar el matrimonio como algo muy valioso. El esposo y la esposa deben ser fieles el uno al otro, porque Dios castigará a los que tengan relaciones sexuales prohibidas y sean infieles en el matrimonio.

Así que no tome la venganza en sus manos… recuerde que  Dios estará siempre del lado del cónyuge inocente. 

Ahora bien, la infidelidad  en el matrimonio no sólo tiene que ver con la parte sexual, sino también con cualquier otro vínculo amoroso  que puede establecerse con otra  persona que no sea su esposo o esposa

Debemos tener cuidado de no fomentar relaciones con personas del sexo opuesto que puedan llevarnos al adulterio emocional,  hoy en día con las redes sociales y con tantas formas de comunicación,  es muy fácil (si nos descuidamos) fomentar relaciones  o platicas que a la larga vengan a erosionar la relación matrimonial… lo más saludable para usted y su matrimonio es no establecer lazos demasiado cercanos con personas del sexo opuesto que no sean ni su esposo o su esposa… recuerde que  los adulterios no empiezan en una cama, sino en pequeñas cosas que nos vamos permitiendo con personas del sexo opuesto…un cafecito, una salida juntos (en plan de amigos),  unos cuantos mensajes de texto con un toque de coquetería….y  al final la historia podría terminar en la cama… ningún adulterio sucede de la noche a la mañana así que lo mejor es guardarnos y evitar cualquier situación que pueda traernos consecuencias desastrosas en el matrimonio.

 -Recuerde que la biblia afirma que el matrimonio es una relación exclusiva… hasta que Cristo venga o que la muerte los separe (no hasta que la otra los separe).

...Luego continuaremos con la tercera parte de estudio, ¡Dios le bendiga! 

sábado, 19 de julio de 2014

Principios bíblicos para El Matrimonio. Parte I



Principios bíblicos para El Matrimonio (Parte I).

Serie: Cuando Jesús Invade tu Familia.



En nuestro estudio anterior desenmascaramos las mentiras que existen en el concepto de noviazgo que se enseña y se practica en el mundo, y debido al tiempo no fue posible desarrollar el  tema por completo,  quedando pendiente analizar algunos principios bíblicos que deben aplicarse dentro del noviazgo…

Bien, esta mañana nos corresponde hablar de la etapa posterior al noviazgo… ¿Cuál es? - ¡Es el matrimonio! 

El matrimonio (y como consecuencia la familia)  ha sido uno  de los blancos de ataque en los que Satanás ha enfocado todo su armamento en los últimos años… él ha utilizado la televisión, las caricaturas, el cine, las estrellas de la farándula  y hasta las leyes civiles de los países para acabar con el concepto bíblico de matrimonio y familia ¿Se ha percatado usted de eso?

¿Por qué será? -Porque él es un ser astuto y  sabe que si logra destruir o por lo menos distorsionar  la figura bíblica del matrimonio y de familia, toda la sociedad se vendrá abajo,  lo que le facilitará sus planes de seguir alejando más  al ser humano del temor de Dios  y perjudicar así el avance del reino de Dios.

Algunos han dicho que el matrimonio al estilo bíblico y la imagen correcta de familia,  son dos seres en peligro de extinción… están desapareciendo de la sociedad, y lo que es peor aún, también se están extinguiendo dentro del contexto cristiano. Siempre ha sido común entre los no creyentes  utilizar las famosas “diferencias irreconciliables” como una excusa para terminar con la relación matrimonial ¿no es cierto?,  pero lo terrible es que ahora también esto se está haciendo frecuente entre los “matrimonios cristianos”.

 ¿Está interesado Satanás en destruir  los  matrimonios y la familia cristiana en estos días?-¡Si lo está!, y si usted y yo no estamos atentos y si  no ponemos en práctica los principios bíblicos que deben guiar nuestros  matrimonios y nuestras familias, seremos blanco fácil para sus ataques.  Es por esa razón que estamos compartiendo esta serie de  temas en la iglesia, para que  podamos tener matrimonios y familias cimentadas en la palabra de Dios, capaces  resistir cualquier ataque de Satanás.

Ahora, deseo que comencemos este estudio partiendo de  estas preguntas:

¿Dónde tuvo origen el matrimonio? ¿De quién fue la idea? –Para responder a esto  necesitamos ir al comienzo, dónde todo empezó, por eso abra su biblia en el capítulo 2 del libro de Génesis.

El contexto es el siguiente: Dios estaba por finalizar su creación,  ya había creado el universo, la luz, la tierra, el mar, las  estrellas, el sol, la luna, las plantas y los demás  seres vivientes… pero al llegar el día sexto aún le  hacía  falta algo… designar quien administraría su creación,  es aquí donde Dios decide crear al hombre, no como todo lo demás que había creado antes, sino a su imagen y conforme a su semejanza. 

Génesis 2:7  7Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente.

¿A quien creó en el día sexto? –Creó al hombre. Ahora bien, Dios pudo haber finalizado su creación  con Adán - ¿no le parece?,  (¡Aunque eso hubiese sido muy triste para nosotros los hombres!) pero sus planes iban más allá, él tenía pensado crear a alguien más, alguien con igual valor y dignidad, pero completamente diferente a Adán.

Génesis 2:18 18Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.
20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.
 
Note usted ¿De quién surge  la idea de proveer para Adán una compañera, una ayuda idónea? ¿De Adán o de Dios? – ¡Fue Dios!,  porque fue él quien diseñó el matrimonio, él lo planeó,  no fue algo inventado por el ser  humano o que  haya surgido por la necesidad de supervivencia de la especie (como enseña la ciencia).   

 Así que,  si usted desea saber cómo hacer que un matrimonio funcione bien o como corregir los problemas que cómo pareja o familias experimentamos ¿a quién debe consultar?  ¿A las ideas humanas? ¿La sabiduría popular? ¿Al consejo de amigos/as no creyentes?– ¡de ninguna manera!, sólo  Dios  por medio de su palabra puede ayudarnos a que la relación matrimonial funcione, porque fue él quien la planeó. ¡Amén!   –¡Así que no ande buscando consejos para su matrimonio o familia en los lugares equivocados, búsquelos en la palabra de Dios!

Dios tenía en mente a alguien especial para Adán, pero debía prepararlo para que  se diera cuenta por sí mismo que algo le faltaba,  en los versos del 19  y  20 leemos que  Dios le asigna la tarea de colocarle nombre a los animales, esto es con el propósito que  Adán notara la existencia de ambos sexos en los demás seres creados, al hacer esto Adán reconoció  que “algo” le faltaba,  o mejor dicho que  “alguien”  le faltaba.

21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
23Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada

Hagamos algunas observaciones:

1) ¿De qué parte del cuerpo de Adán formó Dios a la mujer? – De su costilla. Alguien escribió lo siguiente: La mujer no fue formada de la cabeza de Adán para que no lo dominase, ni tampoco fue formada del pie para que él no la pisotee,  sino  que Dios la formó de su costilla, justo debajo de su brazo para que sea  protegida, y cerca de su corazón para que sea amada.  –Este pensamiento describe de manera sencilla  el modelo bíblico del matrimonio.

2) ¿Quién le proporcionó la ayuda idónea a Adán? – ¡Fue Dios!, él conocía la necesidad de Adán, y fue el quien la suplió, note que Adán no tuvo que salir a buscarla, Dios se la trajo.  Aquí podemos aprender un principio para aquellos que andan en busca de “la futura dueña de su salario” o para aquellas buscan su “príncipe azul”: Dios conoce tu necesidad y él puede suplirla,  preocúpate por deleitarte en él, por hacer las cosas de la manera correcta y él traerá hacia ti a la persona adecuada.  ¡No hay que desesperarse, es mejor esperar en Dios,  que tomar una mala decisión que traerá consecuencias para toda la vida! ¿No le parece?

3) ¿Qué hizo Dios para el hombre (v.22)? -¡Hizo una mujer no otro hombre! – Dios diseñó el matrimonio para que funcione únicamente entre dos personas del sexo opuesto, entre un hombre y una mujer, aunque en muchos países estén aprobando el matrimonio homosexual (aproximadamente 19 países, según investigué), la Biblia es clara en afirmar que ese no es propósito ni el deseo de Dios, ya que  la plena realización de la vida matrimonial solo podrá experimentarse cuando se sigue el modelo divino no las ideas humanas.  (Así que se equivocó Ricky con su decisión).
Hasta este punto hemos dejado en claro que el matrimonio fue idea de Dios, no ha sido el producto de la evolución ni de la necesidad del hombre de asociarse o reproducirse. Ahora quiero que avancemos al verso 24 y 25,   y analicemos  algunos principios vitales que encontramos en la Biblia  para hacer funcionar bien  un matrimonio.         

Observe en su Biblia:
Génesis 2:24   24Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

1)  El principio de  la separación y  la unión.
¿Cómo comienza  el verso 24?  Con la frase “Por tanto…”, esas dos palabras expresan que lo que se  va a decir es resultado,  o  que está basado en lo que se ha dicho antes,  ¿y qué es lo que se dicho en los versos anteriores? –Que Dios creó la ayuda idónea para Adán, la trajo delante de él  y él la ha acepto como tal.    Si lo traemos a nuestro contexto podríamos decir que Adán decidió formalizar una relación matrimonial con Eva y en base a que ellos han decidieron  concretar  esa relación,  lo lógico, lo recomendable, lo saludable, lo Bíblico es aplicar los principios narrados en los   versos 24 y 25.

Ahora que están casados, esa relación implica una separación    24Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer”.  Si usted ya está casado/a,  si tiene deseos o la esperanza de casarse algún día,  apréndase esto de memoria,  “Cuando usted se casa, después de su relación con Dios no existe aquí en la tierra otra relación más importante que la suya con su esposa/o,  y ésta relación debe estar por encima de la de sus padres y aún por encima de sus hijos- ¿Puede usted decir amén a esto?

Es interesante que Dios  les diga a Adán y Eva que ahora que están casados deban  separarse de sus padres, ¿Qué nota de usted de raro en esto? - Que  ellos no tenían padres,  (por eso dicen algunos “dichoso Adán que no tuvo suegra” y las mujeres son más creativas y dicen  “si Adán fue dichoso de no tener suegra, Eva fue bienaventurada”).  

 Si Adán y Eva no tuvieron problemas con los suegros, ¿entonces en quienes estaba pensando Dios al decir  esto? – ¡en nosotros!,  esto está escrito para todos aquellos y aquellas que estamos casados. Cuando dos personas se unen en matrimonio deben estar conscientes que esto implica una separación de sus padres y una unión completa  con la persona amada.  Este principio es tan importante para el matrimonio que también es mencionado  varias veces en el Nuevo Testamento:

Dicho por Jesús: Mateo 19:4-5  Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, 
 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

Dicho por Pablo: Efesios 5:31   31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.

Al casarse, tanto el hombre como la mujer  deben estar dispuestos a vivir separados físicamente  de sus padres,  deben estar en la capacidad de vivir de manera independiente, tanto en la parte emocional como financiera. 

Hablando de lo financiero, ninguno de los dos debe depender económicamente de la ayuda de los padres. ¿Quiere decir esto que no van a  aceptar ningún tipo de ayuda?-Claro que no, pero usted debe dejarles claro que esa ayuda no les da ningún derecho de meterse o de decidir en su matrimonio. 

Hagamos una aclaración,  ¿está diciendo el pasaje que al casarse hay que olvidarse  completamente de los padres, no visitarlos ni ayudarles económicamente? – ¡De ninguna manera!, siempre debemos estar pendientes de ellos, debemos honrarles y respetarles ya que es un mandamiento Bíblico con promesa (Efesios 6:2), pero si usted se encuentra en una situación donde tiene  que elegir entre agradar a su cónyuge o a sus padres, la Biblia nos dice claramente que a quién tiene que preferir es al cónyuge.  -¿Es cierto esto en su matrimonio?

Desde el momento que usted contrajo matrimonio, la persona más importante en su vida, después de Jesucristo, debe ser su esposo/a, si se invierte este orden tenga por seguro que su relación matrimonial no marchará muy bien. 

Quiero compartir con ustedes  un consejo que escuché en el programa enfoque a la familia en cuanto al tiempo que una persona casada debe dedicar a sus padres, dice:  “no es saludable acostumbrar a los padres  a un horario de visitas o de llamadas programadas, ya que en ocasiones ciertas actividades  como matrimonio o familia  deberán ocupar ese espacio” – Así que visite a sus padres en cualquier momento, hábleles por teléfono…pero no permita  que esto se convierta en una ley que le quite tiempo especial que debería invertir con su verdadera familia, es decir su esposo/a y sus hijos.  ¿Está usted de acuerdo?


Un consejo para  los suegros:
Si usted es suegro/a  debe tener claro que no tiene derecho a interferir en la vida matrimonial de su hijo o hija, usted puede aconsejar (si le consultan), pero ya no tiene ningún derecho a imponer su voluntad.   La mayoría de veces la  intromisión de los padres en el matrimonio puede perjudicar seriamente la relación en lugar de contribuir, así que es conveniente que guarde su distancia y sea prudente,  permita que sus hijos o hijas desarrollen sus matrimonios de manera independiente, eso le ayudará a que todos disfruten de una relación saludable.

Debido al daño que puede causar la intromisión de los suegros  en la relación matrimonial es que surgió  la frase “Casados…hasta que la suegra los separe”,  así que,  si usted es suegro/a no permita que esta frase se haga realidad en la vida de sus hijos.  A veces lo mejor que usted puede hacer es orar por sus hijos y dejar que Dios les ayude a resolver sus conflictos. ¿Amén?

...Luego continuaremos con la segunda parte de estudio, ¡Dios le bendiga!