lunes, 16 de abril de 2012

La gracia de Dios es Suficiente.

¿Alguna vez se ha quedado sin palabras o se ha visto imposibilitado al tratar de consolar  a alguien que sufre? – Si su respuesta  es que sí, en esta ocasión  estudiaremos un episodio en la vida de Pablo donde encontraremos la provisión de Dios para ayudarnos a  enfrentar aquellas situaciones que consideramos difíciles de soportar. 

2 Corintios 12:1-10

Situémonos en el contexto del pasaje: Si usted ha leído 2 Corintios habrá notado que Pablo tuvo que confrontar a estos hermanos en muchas ocasiones debido a que ellos  ponían  en duda su autoridad apostólica, al parecer se habían dejado engañar por algunos falsos apóstoles que presumían  ser superiores a Pablo y que deseaban descreditarlo ante los corintios  (2 Cor.11:13, 22-23). Es debido a esto que se escriben las palabras del capítulo 12, del cual estudiaremos los primeros versículos.      – ¡Comencemos!

1Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.
Pablo comienza recordándonos  que no es conveniente  ni provechoso gloriarnos de nosotros mismos (¡y vaya que a todos  nos gusta gloriarnos de nuestros éxitos, de las cosas que tenemos, de nuestros logros!… hacer eso solo  deja en evidencia el accionar de la carne;  un creyente maduro, guiado por El Espíritu Santo evitará a cualquier costo la exaltación personal. ¿Lo hace usted así en su vida o disfruta presumiéndole a otros lo que usted es y lo que tiene? –espero que no).Pero es  debido a la actitud de los corintios que Pablo  se ve forzado a hablarles de una experiencia sobrenatural que le había sucedido hace algún tiempo atrás, la cual ninguno de esos falsos apóstoles había vivido, les hablará ni más ni menos que de la ocasión es que tuvo  audiencia personal ante  el mismo Señor Jesucristo en el cielo.

Lo que motiva a Pablo a hablar de esto, es lo siguiente: Imagínese que usted es un  profesional  (médico, abogado, arquitecto, etc.) y  lo están acusando  de ser un impostor y de no tener las capacidades para practicar su profesión, ¿qué haría? –pues supongo que inmediatamente presentaría sus credenciales para comprobar que tiene todo el derecho de ejercer y que está capacitado para hacerlo (mostraría  sus diplomas sellados, reconocimientos que hubiere recibido   y  todos los documentos que respalden su profesión),  eso es  lo que Pablo está haciendo en este capítulo, está presentando ante los corintios sus credenciales de apóstol. 

 2Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.

Aquí podemos observar la humildad de Pablo, a pesar de que es una experiencia personal la que va a contar, prefiere hablar de sí mismo en tercera persona, por eso usa la frase  “un hombre en Cristo” (note que está hablando de un creyente, porque solo a un creyente se le permitirá entrar al cielo).  Algunos piensan que ésta experiencia pudo haber sucedido cuando Pablo fue apedreado en Listra y quedó como muerto (Hch 14:19), pero existe un problema con esa afirmación, ya que  si el mismo apóstol  no estaba seguro si la experiencia fue “en el cuerpo” o “fuera del cuerpo” entonces quienes somos nosotros para  asegurar bíblicamente que esto sucedió allá en Listra,  así que no debe interesarnos tanto el “cuando” o el “como” sucedió,  sino que fue un hecho real en la vida de Pablo – ¡Amen!

¿A dónde fue arrebatado Pablo? –Al Tercer cielo. La Biblia nos habla de la existencia de  tres cielos, el primero es el cielo azul, la atmosfera (el cielo que usted y yo podemos observar), el segundo es el cielo estelar (el espacio, donde se encuentran las estrellas y los planetas), pero más allá  de estos dos existe el lugar donde Dios vive, ese es el tercer cielo (Donde todos los que hemos confiado en Jesús como nuestro único y suficiente salvador iremos a vivir-¿Irá usted a este lugar?).

3Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 4que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.

El término paraíso usado en el verso 4 se refiere al tercer cielo, la morada de Dios.  Es el mismo lugar que Jesús le prometió que estaría  al ladrón que creyó en él  en la cruz (Lc. 23:43). Pablo fue llevado al cielo y escuchó “palabras inefables”, Según William MacDonald, un respetable comentarista bíblico, esto se  refiere a palabras tan sagradas que no podían ser pronunciadas aquí en la tierra. -Es increíble como hoy en día hay cientos de personas que afirman tener visiones y experiencias extra corporales, y lo que buscan es contar su experiencia, ganar fama y recibir ofrendas de aquellos que los escuchan-. Pablo dijo que lo que él  había escuchado era demasiado sagrado para andarlo comentando a la ligera (posiblemente lo que escuchó y vio lo tomó como una revelación personal), pero si usted tiene curiosidad, espérese a que se muera o  a  que Cristo venga y entonces no necesitará que nadie le cuente. 

5De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. 6Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.

Pablo no niega que fue él quien vivió esa asombrosa experiencia, pero sabe que no debe gloriarse de lo que ha recibido, sino más bien en sus debilidades.  – ¿a quién de nosotros le gusta hablar de sus debilidades? – ¡a ninguno, siempre  tratamos de cubrirlas!, todos hablamos de nuestros puntos fuertes (así es nuestra naturaleza pecaminosa).  Pero objetivo de Pablo  no es que la gente piense que él es el “Súper apóstol” (Como lo que hacen muchos hoy en día en la TV),  sino que desea que  todos vean que en medio de sus debilidades, Dios ha decidido glorificarse.   

7Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;

Después de haber visitado el tercer cielo y haber estado ante el Señor Jesús  ¿qué otro privilegio podría desear un siervo de Dios? –Ninguno, pero ésta revelación traía consigo el riesgo que  Pablo se enorgulleciera, por eso  Dios permite en su vida un “aguijón”,  un mensajero de Satanás que le abofetee, que le recuerde cada vez que sienta orgullos que él no era perfecto y que  necesitaba de la gracia de Dios para seguir teniendo éxito en su ministerio. –Apliquemos esto a nosotros,  cuando Dios le bendiga a usted en cualquier aspecto de su vida (cuando Dios decida honrarle), nunca le dé lugar al orgullo, porque Dios podría permitirle un “aguijón” que le recuerde que todo lo que usted es y lo que tiene provienen de él.

Algunos se estarán preguntando ¿y qué es un aguijón? -La palabra aguijón en griego  puede significar cualquier objeto puntiagudo o una estaca (como la que se usa para hacer que el ganado se mueva) la idea es de algo que cause dolor o incomodidad. 

Existe mucha discusión en cuanto al “aguijón” de Pablo entre los teólogos, algunos piensan que era  una enfermedad en los ojos, que le supuraban y era desagradable estar delante de él.  Otros piensan que era un problema en el habla (una especie  de  tartamudeo), un problema de carácter…  y algunos más atrevidos han llegado a  decir que el  aguijón era  su suegra  (un mensajero de Satanás que le abofeteaba y lo ponía en su puesto) -¡Espero que usted no diga eso!

La biblia no especifica en qué consistía ese aguijón,  y lo deja así, para que todos nosotros podamos identificarnos con el apóstol Pablo. Preste atención a lo que voy a decirle: En ocasiones Dios permite que experimentemos un aguijón en nuestras vidas, para que aprendamos a ser humildes y para mantenernos dependientes de él, porque de otra manera no lo haríamos.  -Para algunos quizás  el aguijón es una enfermedad, algún padecimiento físico  que le incomoda y que quizás hasta le de vergüenza,  para otros  pudiera ser la pérdida de un ser querido (una experiencia extremadamente dolorosa), para otros será  una severa crisis económica (donde usted sienta que no ve la luz en sus finanzas), quizás  algún  problema familiar que le tiene desesperado… Usted y yo debemos saber que  Dios permite todas esas situaciones incomodas y dolorosas para que nos  recuerden que necesitamos de él, si todas esas cosas no sucedieran probablemente muchos de nosotros no estaríamos aquí hoy dedicando tiempo para estar en comunión con Dios.  

8respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 9Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

El verso 8 nos dice que el apóstol ha orado a Dios en 3 ocasiones para que  su aguijón sea quitado y a respuesta del Señor ha sido “no”. Note que Dios no se molesta por nuestra insistencia en nuestras oraciones, al contrario, según leemos en los evangelios él nos anima a ser insistentes; pero en este caso a  las tres peticiones de Pablo, Dios le ha contestado que no, y le ha dicho “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad…
 
Subraye la frase “Bástate mi gracia”. La gracia es el favor de Dios hacia el hombre, favor que no merecemos y que no podemos comprar, la gracia es la manifestación del amor de Dios
Observe la versión Lenguaje sencillo:

8 Tres veces le he pedido a Dios que me quite este sufrimiento, 9 pero Dios me ha contestado: «Mi amor es todo lo que necesitas

Sea cual sea la situación que usted esté pasando, la biblia le dice: La gracia de Dios es suficiente.
Así como la gracia de Dios es suficiente para salvarle de la condenación eterna, también es suficiente para ayudarle a enfrentar cualquier dificultad o problema por grande que parezca, la gracia de Dios es suficiente para mantenerle en pie cuando todo su mundo se derriba… sólo la gracia de Dios es suficiente.  Dios no le promete que esta mañana todos sus problemas se van a resolver (aunque él bien pudiera hacerlo), pero si le promete que sea cual sea su situación, lo único que usted necesita es refugiarse en  su gracia.

Escuche la historia de un pastor a quien un amigo le habló por teléfono mientras él se encontraba fuera del país para contarle sobre la  terrible situación que estaba viviendo junto con su  familia, él al escuchar al hombre llorar desconsolado  no pudo contenerse las lágrimas y lo único que sintió que podía  hacer por aquel hombre en ese momento  era prometerle que estaría orando por él (y así lo hizo). 

Días después el pastor llamó a su amigo para saber cómo se encontraba, el hombre le dijo: Sabes pastor desde aquel día que hable contigo nada en mi situación ha cambiado, todo sigue igual, pero algo extraño ha sucedido, en estos días he experimentado el amor y el cuidado de Dios hacia mí como nunca antes lo había hecho… el pastor se quedó callado por un momento y  le dijo: eso mi querido amigo es la gracia del Señor.

-La gracia de Dios es suficiente para ayudarle a enfrentar cualquier situación.  Pablo entendió que sólo en medio de sus debilidades era cuando el poder de Dios podía hacerse manifiesto. Reconozca hoy que usted necesita de Dios, y dele oportunidad a la toda suficiente gracia de nuestro Señor Jesucristo que le ayude a enfrentar cualquier que sea su problema. Oremos