sábado, 22 de octubre de 2011

El papel de la esposa Parte I

Si recuerda, cada mes hemos expuesto algunos consejos bíblicos relacionados a la familia, hablamos del matrimonio,  luego del  esposo… y hoy nos corresponde hablar de la mujer (es lo que todos los maridos esperaban). 

El propósito de la mujer en el matrimonio.
¿Recuerda usted cual fue el principal  propósito  que Dios definió para la mujer dentro del matrimonio? –No fue ser una sirvienta (como algunos hombres con poco cerebro piensan), tampoco fue ser la cabeza del hombre o del hogar… ni siquiera fue el ser madre, esa bendición vino posteriormente.  Observe conmigo:

Génesis 2:18  18Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

Versión Dios habla hoy:   18Luego, Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él.

¿Cual es el propósito de Dios al crear a Eva? -Que ella sea  la ayuda  “idónea” o “adecuada” para Adán.  Esa frase “ayuda adecuada” es muy importante, porque define uno de los propósitos que toda  esposa debe perseguir en su matrimonio… usted debe ser la ayuda que su esposo necesita en todo sentido, en la administración del hogar, animándolo en su crecimiento personal  y espiritual, ayudándole a darse cuenta de sus errores y a corregirlos,   etc.   - ¿Está usted siendo la ayuda que su marido necesita o todo lo contrario? (seria mejor preguntarle a los esposos)

Alguna vez ha escuchado la frase: “detrás de un gran hombre existe una gran mujer”…  pues eso es muy cierto. Dios le ha dado a usted todo el potencial para influir positivamente en la vida de su esposo y ayudarle a ser un mejor hombre, un mejor siervo de Dios…  ¡cumpla su propósito, usted es la ayuda que Dios le ha dado!

Teniendo claro esto, veamos algunos consejos que la palabra de Dios da a las esposas (y futuras esposas) para lograr un matrimonio saludable:

a)      Sométase a su marido. Efesios 5:22,24
Es curioso que en la relación matrimonial Dios nos pide hacer aquello que más nos cuesta, no por que sea algo imposible; sino porque por naturaleza nos resulta difícil cumplirlo sin su ayuda.  Para nosotros los hombres es amar a nuestra esposa (demostrarlo con hechos y con palabras), nuestro amor debe ser como el que Cristo tiene por la iglesia: debemos amarlas de  forma sacrificial e incondicional, Efesios 5:25 (lo estudiamos  cuando hablamos de las responsabilidades del esposo)

Pero… ¿Qué cree usted que es lo más difícil para las mujeres  (o esposas)? – No es dejar de criticar a las otras mujeres, es algo todavía mas difícil (Se que si les pregunto a los esposos sin dudarlo responden) - ¡es Someterse!  ¿Cuántas mujeres sumisas tenemos estas mañana? –Y hubo silencio en la tierra como por media hora…--

La Biblia manda a la mujer a someterse a su esposo. Quizás para algunas hablar de esto es ser anticuado o fomentar el machismo, pero déjeme decirle que no se trata eso, sino simplemente de lo que la Biblia enseña. ¿Quiere usted un hogar feliz? – Obedezca la palabra de Dios.  ¿Desea que le vaya mal? – Viva obedeciendo las enseñanzas del mundo (siga el ejemplo de las novelas y de sus amigas que le dicen “no seas tonta, no  te dejes mandar de tu marido”).

Debemos dejar claro que Someterse, no es sinónimo de esclavitud, ni de inferioridad;  basta con que observemos el ejemplo del mismo Señor Jesús, él siendo igual a Dios (Fil. 2:6) se somete a la voluntad del Padre (Juan 5:30) y eso no le hace inferior. Tampoco a usted como mujer no le hace inferior el  someterse a su esposo (si Cristo lo hace con El Padre, ¿por qué no lo hará usted?).

¿Qué es someterse?  Es sujetarse voluntariamente al liderazgo de su esposo (esto nos obliga a nosotros como hombres a esforzarnos por ser buenos líderes en el hogar). Recuerde que él es la cabeza, usted es la ayuda.  La sumisión es la decisión inteligente  y Bíblica que una buena esposa debe tomar.
 Aquí pueden surgir varias preguntas:

¿Debe una mujer someterse a su esposo no creyente? –Si debe hacerlo. La sujeción es el mandato que la Palabra de Dios da a las mujeres creyentes. Cuando se somete, usted está testificando a su esposo  inconverso el cambió que Cristo ha hecho en usted y esto puede ayudar a que él se acerque a  Jesús o a alejarlo. – El problema es si a usted le apodan “la indomable” y en su casa usted es la que quiere mandar, o el caso de aquellas que con la excusa de “voy para la iglesia” descuidan a sus esposos inconversos. Atienda a su esposo, organice bien su tiempo y luego vengase para la casa de Dios -.

1 Pedro 3: 1-2   1Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

Puede también que alguien piense ¿y si mi esposo no es muy inteligente, debo someterme a su liderazgo? –Lamentablemente sí, recuerde que fue usted la que decidió. Lo que usted debe hacer es ayudarle en aquellas áreas en que él no es muy bueno (por ejemplo el área financiera), esto no quiere decir que usted tome el liderazgo, pero con mucha sabiduría usted puede sugerirle, orientarle y animarle a hacer mejor las cosas. Recuerde que usted es la ayuda idónea.

¿Cuándo es válido que usted no se someta? - Cuando esté en juego la obediencia a palabra de Dios.  Usted no está obligada a obedecer algo que está en contra de lo que Dios dice. Por ejemplo: Imagínese que su esposo le pide que robe o  que sea su cómplice en una  extorsión… ¿Debe someterse?- ¡Por supuesto que No!, recordemos lo que dijo el apóstol Pedro   “es necesario obedecer a Dios antes que los hombres…”  (Hechos 5:29).  Esto no sólo se aplica para  las esposas, sino para todos nosotros. 

b)      Ame y Respete a su marido.
En cuanto al amor, no me voy a detener a hablar del amor hacia los hijos, por que es algo que resulta sumamente fácil para las mujeres, la mayoría aman a sus hijos y se preocupan por ellos (aunque existen excepciones)… pero si hablaremos un poco del amor hacia el esposo. Lo que generalmente sucede es que al nacer los hijos el esposo queda relegado al segundo o tercer lugar para la esposa, ahora las atenciones son “primero los niños” “segundo los niños” y “tercero el perro”… ¿y el marido? -¡sale sobrando! , escuche este consejo:   Si usted desea tener un matrimonio sano, nunca debe olvidar que el amor hacia su esposo es antes que el de sus hijos.  Nunca use a  sus hijos como pretexto para descuidar a su esposo.

Pero ¿qué hago si yo siento que ya no nos amamos?
Hace algunas semanas estudiamos que Dios manda al marido a amar a su mujer (Efesios 5:25) y eso aplica para ambos.  Recuerda ¿Por qué el amar al cónyuge es un mandamiento? – por que el amor no debe  estar fundamentado únicamente en las emociones o sentimientos, el amor es una decisión… usted decide amar a su esposo/a. Debe decidirse amar a pesar de… las arrugas, de las libras demás, a pesar de una enfermedad que alguno de los dos sufra, a pesar de cualquier diferencia etc.  El entender esto deja sin argumento a aquellos/as que dicen “es que yo siento que ya no lo amo” o “es que ya se acabo el amor que nos teníamos…” Quizás algunas/os  de ustedes estén considerando  divorciarse por que piensan que “se acabó el amor”…  el sentimiento puede tener sus altibajos, pero su decisión de amar debe estar firme. Si usted se toma de la mano de Dios cualquier dificultad puede ser superada, sométase a los principios de la palabra de Dios y busque ayuda de un consejero cristiano, si es necesario.

Pasemos a un aspecto muy importante, el respeto hacia su maridoEfesios 5:33 33Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

Si hay algo que su marido espera recibir de usted como mujer es el respeto. No existe ningún hombre que se sienta realizado como esposo si no cuenta con el respeto y la admiración  de su mujer. La Fan numero 1 de su marido no debe ser la secretaria o la amiga del trabajo, la fan número 1 debe ser usted. 

¿Respeta y admira a su marido?  ¿O es de aquellas  mujeres insensatas que aprovechan cualquier ocasión para avergonzarle y  hacerle  quedar mal delante de la gente (aún delante de los hermanos de la iglesia)?. Algunas mujeres son especialistas en esto, les gusta humillar a sus esposos, hacerlos parecer como tontos, hablan mal de ellos con sus amigas, se burlan de él  y lo ponen  en mal con  la suegra (todos los defectos del marido los sabe la suegra porque la niña va corriendo a contarle a su mamá).  

Una forma de mostrar respeto a su cónyuge  es no permitiendo  que nadie hable mal de él o ella, ni aún su misma familia, esto aplica tanto para hombres como mujeres. Usted respeta su marido cuando reconoce que el es la cabeza de hogar, cuando  le consulta antes de tomar cualquier decisión importante, hablando  bien de él, tratándolo bien tanto en la casa como el público.  
Una mujer que dice amar a Dios y a su palabra debe respetar su marido, puede ser que quizás él no se lo merezca, pero usted será una mujer sabia si aún así lo hace. 

Aquí también hay un reto para nosotros los hombres, si bien es cierto que la Biblia les dice a las mujeres que nos respeten, nosotros también debemos esforzarnos por que a ellas no les cueste respetarnos, ¿Cómo podemos hacer eso? – No es por medio de golpes ni presumiendo que tenemos un carácter explosivo (que somos bravos o enojados), así no actúan los verdaderos hombres. Usted le ayuda a su esposa a respetarlo cuando cumple sus  responsabilidades, las mujeres admiran y respetan a los hombres que se esfuerzan y asumen su papel de hombre dentro del matrimonio, quizás usted deba trabajar más en eso.

El tiempo se nos ha acabado, espero que ponga en práctica estos consejos en su matrimonio, continuaremos este tema posteriormente. ¡Bendiciones!

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