lunes, 21 de noviembre de 2011

Consejos Biblicos para Padres

 Consejos Bíblicos para Padres


Estamos llegando al final de nuestra serie de temas relacionados a la familia cristiana, hemos expuesto algunos de los consejos que la Palabra de Dios enseña en cuanto a la relación de  pareja,  al papel del esposo y la esposa dentro del matrimonio… y hoy nos corresponde estudiar  los principios bíblicos aplicables a crianza de los hijos.

En primer lugar, usted como padre debe tener claro que: Los hijos son herencia del Señor:   

    Salmo 127:3  3He aquí, herencia de Jehová son los hijos;  Cosa de estima el fruto del vientre.

Un error frecuente que los seres humanos cometemos,  es que llegamos a pensar y a actuar como si fuésemos  los dueños de todo lo que tenemos.  Basta con que meditemos en la manera en que hablamos,  quizás muchos de nosotros hemos dicho o decimos frases como:   “Esta es mi casa”, “mi carro”, “mi empresa”, “mis negocios”, “mi dinero”, “es mi vida”… ¡Nos adueñamos de todo! Y ¿no es cierto que a usted como padre le gusta decir  “estos son mis hijos”.? 

 Pero existe un problema cuando pensamos de esta manera, el problema es que ni usted  ni yo somos dueños de algo aquí en la tierra, Dios es el dueño… nosotros somos simples administradores de lo que él nos ha dado.

Para que usted pueda llegar a ser un buen padre o madre, lo primero que debe entender  es que ¡sus hijos no son suyos, son del Señor! –Los hijos son una herencia que Dios le ha dado (y algunos tienen herencias más grandes y gorditas que otros).  Es interesante meditar en la comparación que  el salmista hace de los hijos en el salmo que leímos ¿Por qué los comparará con una herencia? – Por que hay 2 cosas  que usted como padre debe entender, primero: los hijos son valiosos y  segundo: ellos no son  suyos, son propiedad de Dios, él  se los ha confiado a usted para que haga de ellos hombres y mujeres de bien.  Pero existe un problema con las herencias, ¿sabe cuál es? - que si usted la administra mal,  sino no hace buen uso de ella  se puede desperdiciar, malgastar  y hasta  perder.  ¿Está usted  administrando bien la herencia que Dios le ha dado? -Esta herencia, que son sus hijos, sólo se puede administrar bien si usted sigue los principios y lineamientos que Dios le ha dejado en su palabra, veamos algunos de ellos:

Busque en su Biblia Efesios 6-

Ubiquémonos en el contexto: Del capitulo 5: 21-33 al 6:1-4  de la carta a los Efesios, son la sección que el Apóstol Pablo dedicó para enseñarnos como debe actuar una familia cristiana (algunos de estos versos los estudiamos en ocasiones anteriores ¿recuerda?), no nos detendremos en el tema de las responsabilidades de los hijos (Ef. 6:1-3) sino que nos enfocaremos en lo que compete a los padres (Efesios 6:4).

Efesios 6:4 4Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Observemos algunos detalles, el pasaje podemos dividirlo en  2 secciones, primero comienza diciendo lo que usted como padre NO debe hacer  y luego finaliza enfatizando lo que SI es necesario que usted haga.

I)                    Lo que no debe hacer – Provocar a ira a sus hijos. “Provocar a ira” puede entenderse como motivar al enojo.  Usted como padre de familia  puede estar  provocando  a ira a sus hijos de forma consiente o inconsciente. Le menciono algunas cosas que provocan a ira a sus hijos:

a)      Siendo un padre/madre muy exigente: Algunos padres les exigen a sus hijos lo que ellos nunca lograron y eso es un error. Les exigen las mejores calificaciones de la clase,  que sean los mejores en todo. Usted debe entender que su hijo no es perfecto como tampoco usted lo es.

b)      Los humillan en público: No castigue a sus hijos preadolescentes/adolecentes  en público, con esto solo logrará que sus hijos se llenen de rencor. Existe un momento y lugar para el castigo, no humille a sus hijos delante de la gente o delante de sus amigos. (a cuantos padres les gusta hacer esto)

c)       Siendo inconsistentes con el ejemplo: Algunos padres les dicen a sus hijos que oren, lean la Biblia, vayan a la iglesia… pero ellos nunca dan el ejemplo. La hipocresía en los padres es una de las razones por las cuales los hijos al crecer se alejan de las cosas de Dios, los padres les modelan en los hijos un falso cristianismo.

d)      Mostrando favoritismo entre los hijos. ¿Recuerda usted la historia de Jacob y si hijo José? – La preferencia de Jacob por José fue uno de los  factores que motivó a los otros hermanos a odiar a José hasta el punto de tratar de deshacerse de él. Usted como padre no debe tener hijos preferidos (¿tiene usted algún hijo/a preferido?- espero que no).

e)      No los compare. Ni con otros niños ni con sus mismos hermanos.  Nunca use frases como “¿Por qué no  eres más como tu hermano?” o “Tu hermana obtiene buenas notas y ¿tu por que no lo haces?”. Si usted hace eso, lo único que conseguirá es crear un sentimiento de inferioridad y rencor en sus hijos.  Como padre de familia debe recordar que cada hijo es diferente (no todos son inteligentes, ni bonitos o atléticos) pero es su responsabilidad demostrarles el mismo amor.

f)       Siendo sobreprotector. Es cierto, su responsabilidad es proteger a sus hijos, pero también debe enseñarles a valerse por sí mismos, a tomar riesgos.  No haga como algunos padres que los hijos tienen 15 años de edad y aún los llevan de la mano a escuela (y no les dan dinero sino que los mandan con la  lonchera).

g)      Burlándose de ellos.   ¡Nunca se burle de sus hijos! Usted no sabe cuanto daño les hace al burlarse o al decirles frases como “es  que sos pasmado/a” “¿y que no tienes cerebro?” “Es que sos un gran tonto”.  –Algunos padres tratan a sus hijos de esa manera y luego andan afligidos buscando un psicólogo que les ayude con la autoestima de los hijos. Ríase con sus hijos no ellos.

II)                  Lo que si debe hacer. “..sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor” 
En esta segunda parte, la Palabra de Dios deja  claro de quien es la responsabilidad de criar a los hijos – ¡Es de los padres!, no de los abuelos, ni de los tíos o tías, tampoco es de los maestros de escuela dominical -SI usted es el padre o la madre entonces es su responsabilidad criar a sus hijos, no descuide su  responsabilidad ni se la ceda a otros, porque recuerde que Dios a quien  le pedirá cuentas es a usted, sus hijos son la herencia de Jehová.

a)      “Criadlos en disciplina y amonestación del Señor”  –La palabra disciplina podemos entenderla como instrucción y corrección. Usted debe instruir y corregir a sus hijos  de forma verbal, pero cuando amerite  también debe hacerlo de forma física.  
“Amonestación del Señor” – Se refiere a advertencia, represión o censura. Usted primero  instruye a sus hijos, les enseña, luego les advierte y si no obedecen… ¿qué debe hacer? ¿Ponerse a llorar? ¿Llamar a la súper-niñera para que le llegue a solucionar los problemas de disciplina de sus hijos? – ¡No!,  debe castigar la desobediencia.

Uno de los problemas de los padres de hoy es que no castigan la desobediencia, al contrario la celebran, por ejemplo: algunos padres permiten que sus hijos pequeños les peguen, y hasta les aplauden  cuando les dan algún golpe en la cara, si usted permite eso ¿qué sucederá cuando tengan 12 años?
Escuché de un pastor que cuando sus hijos desobedecen sus instrucciones y advertencias, les dice: -“Bueno, cono no quieren obedecer… entonces tendremos que hacerle una visita al psicólogo”-¿Sabe quien es el psicólogo? Es una pequeña reglita de madera con la que castiga a sus hijos (Le aclaro que al hablar de castigo físico la biblia no le autoriza  a maltratar o lesionar a sus hijos, pero si  hace énfasis en la obligación de los padres de castigar la desobediencia de ellos). Tanto la disciplina y a amonestación deben hacerse basadas en las instrucciones de la Biblia.

Antes de ver algunos versículos que le ayudarán a entender más sobre la disciplina, no puedo evitar recordarle que la instrucción más importante que debe darle a sus hijos es la relacionada a la salvación.  ¿Les ha enseñado a sus hijos cómo pueden ellos ser salvos? ¿Les ha explicado el mensaje del evangelio? –Le recuerdo que usted no debe forzar a sus hijos a creer en Jesús (la decisión debe ser voluntaria y consiente), pero si debe exponerles el evangelio, al final es el Espíritu Santo y la Palabra de Dios quienes harán la obra en ellos.

Recuerde lo que dice Deuteronomio 6:6-8 (Dios Habla Hoy)
6“Grábate en la mente todas las cosas que hoy te he dicho, 7y enséñaselas continuamente a tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes. 8Lleva estos mandamientos atados en tu mano y en tu frente como señales, 9y escríbelos también en los postes y en las puertas de tu casa

-Usted debe entender que El enseñar la Palabra de Dios y exponer el evangelio es responsabilidad suya como padre, la iglesia o la Escuela Dominical son sólo sus colaboradores.

Volviendo al tema de la instrucción y disciplina,  podemos considerar algunos pasajes:

-La importancia de la instrucción
Prov. 22:6   6Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

“Educa a tu hijo desde niño, y aun cuando llegue a viejo seguirá tus enseñanzas”. (Lenguaje Actual)

-La disciplina es señal de amor: 
                Prov. 3:12 12Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.
                (Heb12:6, Ap. 3:19)

                Prov.  13:24  24El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

-Beneficios de la disciplina: Prov. 29:
15    La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.
 17Corrige a tu hijo, y te dará descanso,  Y dará alegría a tu alma.

Concluyo con este pensamiento: Un buen padre/madre no provoca a ira a sus hijos sino que los cría en disciplina y amonestación de Señor.  Un buen padre/madre hace todo con amor y por amor,  deseando con todo su corazón   imitar  al Padre por excelencia, nuestro amado Dios.

-Dios les bendiga

sábado, 22 de octubre de 2011

Consejos Bíblicos para la esposa II


Tanto la sumisión, el amor y respeto hacia el marido son cualidades que toda mujer que dice ser seguidora de Cristo,  y que desea tener un hogar saludable  debe desarrollar (¿está de acuerdo?- Y aunque no lo esté, eso dice la Biblia).  Aparte de lo que ya vimos en Efesios 5, consideremos otras cualidades que el apóstol Pablo menciona en Tito 2:3-4

Tito 2:3-4  3Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 4que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

¿Para quienes van dirigidos esos versos? –Para las ancianas (algunas de las hermanas por eso no se preocupan por desarrollar esas cualidades que ahí se mencionan, porque no se consideran ancianas).
Es cierto, Pablo se dirige a las mujeres mayores,  es decir a aquellas hermanas que han estado casadas por largo tiempo, que  ya criaron a sus hijos y que cuentan con el conocimiento de la palabra de Dios y la experiencia de los años;  a ellas les dice que deben ser ejemplo para las más jóvenes, pero eso no excluye a las mujeres que todavía se consideran jóvenes de ser también un ejemplo para otras

¿Qué características deben desarrollar las mujeres mayores? –Según  el verso 3:
Reverentes (Una mujer temerosa de Dios),  no calumniadora (que no sea chismosa sino una mujer confiable),  no esclavas del vino (Una mujer sobria, capaz de controlarse a si misma), maestras del bien (Una mujer con buen testimonio).

¿Cuántas mujeres de ese tipo vinieron esta mañana? -¡Cómo hacen falta más de estas mujeres en la iglesia, mujeres que no sean revoltosas ni peleoneras, sino  que sean ejemplo y que enseñen a otras como ser buenas esposas y madres!

¿Qué deben hacer las mujeres mayores en la iglesia? V4    “que enseñen a las mujeres más jóvenes…”
La mayoría de mujeres al consultarles sobre en que áreas o ministerios quieren servir en la iglesia, eligen cualquier cosa menos el ministerio de la enseñanza a otras mujeres, esta es un área prácticamente inexistente (y no le hablo de sociedades femeniles o algo así, sino de mujeres que con la autoridad de la palabra de Dios y de su testimonio corrijan y enseñen a otras jóvenes en cuanto a  su comportamientos  como mujeres, esposas y madres), ¿cree usted que es necesario que se levanten mujeres de este tipo? – ¡Claro que sí!  Pero son muy pocas las que lo hacen. 

Algunas hermanas de nuestra iglesia quieren enseñar o predicar  a toda la congregación  y hasta ser pastoras (siguiendo algunos modelos erróneos de mujeres cristianas que ven por TV), pero el problema es que no se enfocan en el área que la Biblia si las autoriza a hacerlo,  la cual es el área de enseñanza a otras mujeres.  ¿Puede una mujer predicar? –Claro que sí, siempre y cuando sea  a  otras mujeres.

 -Quizás algunas de ustedes digan “es que  yo no puedo estar al frente de  otras mujeres y enseñarles como deben comportarse según Biblia”- esa es una excusa, usted no necesita tener un ministerio   público en la iglesia y reunir a todas las mujeres para enseñarles,  es  su vida, su testimonio, sus consejos dados a la luz de la palabra de Dios  que  en forma personal  pueden servir de  gran bendición para otras mujeres y por consecuencia para el Reino de Dios.   Le pongo ejemplo sencillo de algo que usted como creyente madura debería haber hecho desde hace mucho tiempo,   simplemente observe como tantas mujeres jóvenes  no saben como criar a sus hijos pequeños,  no son capaces ni siquiera de enseñarles que a la iglesia no se viene a jugar, les traen juguetes, los dejan andar corriendo dentro del templo durante el  culto  y son ellos quienes las dominan y no al revés,  y ¿Sabe que hacen cuando eso sucede? Simplemente los ignoran,   ven hacia otro lado y es como si dijesen en su mente   “no es mi hijo/a, no lo conozco”  ¡Necesitamos con urgencia mujeres maduras espiritualmente que sean capaces de enseñar y corregir a otras en cuanto a como se deben educar los hijos!

¿Qué deben enseñar? V4
4que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Dentro de las áreas en  que las mujeres mayores deben enseñar a las más jóvenes  encontramos las  cualidades que toda esposa cristiana debe desarrollar en su vida:

1)      Enseñar a amar a su marido e hijos.  Este punto lo tratamos el mes pasado en la primera parte de nuestro estudio (espero que usted haya venido), aquí se nos recuerdan 2 cosas: En primer lugar que el amor es algo que hay que aprender, usted debe decidir y aprender a  amar, por eso es que Dios establece el amor como un mandamiento en la pareja (Efesios 5:25). En segundo lugar, nos recuerda el orden de prioridades que la mujer casada debe tener, observe lo que dice el texto “aprendan a amar a sus maridos y a sus hijos”   no dice que “aprenda a amar a sus hijos y a su marido”, ¿por qué cree que menciona al marido primero? – porque después de Dios, Su marido debe ser lo más importante en su vida (lo es mismo es para nosotros los hombres con nuestras esposas), no son sus hijos/as, no es chucho, tampoco son  sus padres, sino  su cónyuge. ¡Amén!


2)      Ser prudentes: Prudente en este caso significa discreción, la Biblia Lenguaje sencillo lo traduce de la siguiente manera:  5 También deben enseñarles a pensar bien lo que van a hacer y a ser dueñas  de sí mismas…”.  Una esposa prudente es aquella que piensa antes de actuar, que no saca conclusiones antes de tiempo, por ejemplo  si el esposo llegó tarde del trabajo, hay esposas que comienzan a imaginarse lo peor,  y cuando el marido llega ni siquiera ha terminado de entrar en la casa cuando comienzan a armar todo un escandalo (y probablemente el llegó tarde por el trafico o algún atraso en el trabajo).  Una mujer prudente es aquella que sabe distinguir el momento apropiado para tratar los problemas, no lo va a hacer unos minutos antes de salir para la iglesia (a algunas les gusta a hacer eso y lo que consiguen es que nadie vaya), tampoco durante la comida (lo que va a conseguir es que su marido se enoje y no coma), tampoco antes de ir a dormir (porque probablemente se quedará durmiendo sola y muy enojada), usted debe buscar el momento oportuno  aún para pelear.  También debe aprender a  ser prudente en las cosas que dice, recuerde que las palabras una vez dichas ya no se pueden regresar y en ocasiones nuestras palabras pueden herir gravemente a nuestro cónyuge. Por favor, nunca diga “Desearía nunca haberme casado contigo”, frases como estas deben estar totalmente prohibidas durante una pelea.

3)      Castas: Otras versiones lo traducen esta palabra como “puras”. La pureza no solo se refiere a la parte sexual, es decir a no caer a adulterio,  sino que incluye también pureza en palabras, pensamientos y acciones. Por ejemplo, una esposa “casta” o “pura” nunca va a participar o involucrarse en algo que ponga en duda su fidelidad a su esposo, no aceptará invitaciones  a salir de otros hombres (aunque sean sus amigos), nunca estará a solas con alguien que no sea su esposo, evitará cualquier situación que pueda ofender a su marido. En este sentido, nosotros los hombres también debemos evitar situaciones que pongan en duda la fidelidad a nuestras esposas. Tenga cuidado con el adulterio emocional, es decir estar mas unido emocionalmente a otra persona que a su mismo cónyuge, por eso su mejor amigo/a debe ser su conyuge o en todo caso alguien del mismo sexo.

4)       Cuidadosas de su casa:
¿Ha entrado usted alguna vez en una casa donde solo viven hombres? ¿Cómo la encuentra? –Pues si son hombres normales, lo más probable es que la encuentre desordenada y sucia, y eso es porque a nosotros los hombres nos cuesta más ser cuidadosos con  el arreglo de la casa, en cambio las mujeres por naturaleza tienden a ser todo lo contrario, se preocupan más porque las cosas se vean ordenadas y limpias  (aunque existen mujeres que rompen la regla, y es el marido al que le toca arreglar todo).  El cuidar de la casa debe ser tarea de ambos (mujeres y hombres) y eso no está en discusión, pero  a la luz de este pasaje es la mujer quien debe considerar la casa como su campo de trabajo más importante. Es cierto que en nuestro contexto es casi inevitable que las esposas trabajen  fuera de casa, pero a pesar de eso, usted debe estar consiente que   el cuidado de su hogar es primordialmente su responsabilidad.

A parte de cuidar por que su casa se vea bien, también es muy importante que usted se preocupe por verse bien para su marido. La esposa que teme a Dios debe preocuparse en primer lugar por su interior, por lucir un carácter que agrede a Dios , 1 Pedro 3:3-4  3Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

Pero aparte de preocuparse por su belleza interna, también debe esforzarse por lucir bonita para su esposo (eso no es pecado).  No caiga en el error de algunas mujeres que piensan que después del matrimonio (cuando ya capturaron su presa) ya no hay razón para arreglarse y se visten como la “chimoltrufia”, al contrario, hoy que usted está casada se justifica más que se preocupe por verse bien, una esposa que ama a su marido procurará siempre mostrarse atractiva para él y Hará todo lo posible por complacer a su esposo.


5)      Ser Buenas: Una esposa cristiana debe aprender a preocuparse por los demás y a demostrar hospitalidad y generosidad, debe aprender a hacer sentir bienvenida la gente en su casa.  ¿Es usted una esposa que demuestra bondad hacia los demás o es alguien egoísta que solo piensa en usted misma y se enoja cuando su marido ayuda a otros? – Espero que no sea así.

6)      Sujetas a sus maridos: Anteriormente estudiamos en Efesios 5:22, el significado de someterse, dijimos que era “someterse voluntariamente al liderazgo de su esposo” ¿lo ha estado haciendo usted en estas semanas que han pasado?,  el someterse es  mandato que la palabra de Dios da a las mujeres y eso no significa que usted sea inferior a su marido (recuerde el ejemplo de Cristo). No nos detendremos más en este punto porque lo explicamos previamente.

En conclusión: 

Cuando una mujer desarrolla todas estas características en su vida,  evita que la Palabra de Dios sea Blasfemada, principalmente cuando tiene un marido no creyente. Si usted se preocupa por aprender estas cualidades  no dará  motivos para que la gente hable mal del evangelio por causa suya, ya que estará demostrando que lo que hace la diferencia  en su vida es Cristo.

La obra de Dios necesita mujeres que enseñen a otras a amar a sus maridos y a sus hijos, que les enseñen a ser prudentes, castas, cuidadosas de la casa, buenas y sujetas a sus esposo. De igual forma es  necesario que hayan mujeres dispuestas a aprender y a permitir que el Espíritu Santo de Dios las moldee.

¡Dios les bendiga!

El papel de la esposa Parte I

Si recuerda, cada mes hemos expuesto algunos consejos bíblicos relacionados a la familia, hablamos del matrimonio,  luego del  esposo… y hoy nos corresponde hablar de la mujer (es lo que todos los maridos esperaban). 

El propósito de la mujer en el matrimonio.
¿Recuerda usted cual fue el principal  propósito  que Dios definió para la mujer dentro del matrimonio? –No fue ser una sirvienta (como algunos hombres con poco cerebro piensan), tampoco fue ser la cabeza del hombre o del hogar… ni siquiera fue el ser madre, esa bendición vino posteriormente.  Observe conmigo:

Génesis 2:18  18Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

Versión Dios habla hoy:   18Luego, Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él.

¿Cual es el propósito de Dios al crear a Eva? -Que ella sea  la ayuda  “idónea” o “adecuada” para Adán.  Esa frase “ayuda adecuada” es muy importante, porque define uno de los propósitos que toda  esposa debe perseguir en su matrimonio… usted debe ser la ayuda que su esposo necesita en todo sentido, en la administración del hogar, animándolo en su crecimiento personal  y espiritual, ayudándole a darse cuenta de sus errores y a corregirlos,   etc.   - ¿Está usted siendo la ayuda que su marido necesita o todo lo contrario? (seria mejor preguntarle a los esposos)

Alguna vez ha escuchado la frase: “detrás de un gran hombre existe una gran mujer”…  pues eso es muy cierto. Dios le ha dado a usted todo el potencial para influir positivamente en la vida de su esposo y ayudarle a ser un mejor hombre, un mejor siervo de Dios…  ¡cumpla su propósito, usted es la ayuda que Dios le ha dado!

Teniendo claro esto, veamos algunos consejos que la palabra de Dios da a las esposas (y futuras esposas) para lograr un matrimonio saludable:

a)      Sométase a su marido. Efesios 5:22,24
Es curioso que en la relación matrimonial Dios nos pide hacer aquello que más nos cuesta, no por que sea algo imposible; sino porque por naturaleza nos resulta difícil cumplirlo sin su ayuda.  Para nosotros los hombres es amar a nuestra esposa (demostrarlo con hechos y con palabras), nuestro amor debe ser como el que Cristo tiene por la iglesia: debemos amarlas de  forma sacrificial e incondicional, Efesios 5:25 (lo estudiamos  cuando hablamos de las responsabilidades del esposo)

Pero… ¿Qué cree usted que es lo más difícil para las mujeres  (o esposas)? – No es dejar de criticar a las otras mujeres, es algo todavía mas difícil (Se que si les pregunto a los esposos sin dudarlo responden) - ¡es Someterse!  ¿Cuántas mujeres sumisas tenemos estas mañana? –Y hubo silencio en la tierra como por media hora…--

La Biblia manda a la mujer a someterse a su esposo. Quizás para algunas hablar de esto es ser anticuado o fomentar el machismo, pero déjeme decirle que no se trata eso, sino simplemente de lo que la Biblia enseña. ¿Quiere usted un hogar feliz? – Obedezca la palabra de Dios.  ¿Desea que le vaya mal? – Viva obedeciendo las enseñanzas del mundo (siga el ejemplo de las novelas y de sus amigas que le dicen “no seas tonta, no  te dejes mandar de tu marido”).

Debemos dejar claro que Someterse, no es sinónimo de esclavitud, ni de inferioridad;  basta con que observemos el ejemplo del mismo Señor Jesús, él siendo igual a Dios (Fil. 2:6) se somete a la voluntad del Padre (Juan 5:30) y eso no le hace inferior. Tampoco a usted como mujer no le hace inferior el  someterse a su esposo (si Cristo lo hace con El Padre, ¿por qué no lo hará usted?).

¿Qué es someterse?  Es sujetarse voluntariamente al liderazgo de su esposo (esto nos obliga a nosotros como hombres a esforzarnos por ser buenos líderes en el hogar). Recuerde que él es la cabeza, usted es la ayuda.  La sumisión es la decisión inteligente  y Bíblica que una buena esposa debe tomar.
 Aquí pueden surgir varias preguntas:

¿Debe una mujer someterse a su esposo no creyente? –Si debe hacerlo. La sujeción es el mandato que la Palabra de Dios da a las mujeres creyentes. Cuando se somete, usted está testificando a su esposo  inconverso el cambió que Cristo ha hecho en usted y esto puede ayudar a que él se acerque a  Jesús o a alejarlo. – El problema es si a usted le apodan “la indomable” y en su casa usted es la que quiere mandar, o el caso de aquellas que con la excusa de “voy para la iglesia” descuidan a sus esposos inconversos. Atienda a su esposo, organice bien su tiempo y luego vengase para la casa de Dios -.

1 Pedro 3: 1-2   1Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, 2considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

Puede también que alguien piense ¿y si mi esposo no es muy inteligente, debo someterme a su liderazgo? –Lamentablemente sí, recuerde que fue usted la que decidió. Lo que usted debe hacer es ayudarle en aquellas áreas en que él no es muy bueno (por ejemplo el área financiera), esto no quiere decir que usted tome el liderazgo, pero con mucha sabiduría usted puede sugerirle, orientarle y animarle a hacer mejor las cosas. Recuerde que usted es la ayuda idónea.

¿Cuándo es válido que usted no se someta? - Cuando esté en juego la obediencia a palabra de Dios.  Usted no está obligada a obedecer algo que está en contra de lo que Dios dice. Por ejemplo: Imagínese que su esposo le pide que robe o  que sea su cómplice en una  extorsión… ¿Debe someterse?- ¡Por supuesto que No!, recordemos lo que dijo el apóstol Pedro   “es necesario obedecer a Dios antes que los hombres…”  (Hechos 5:29).  Esto no sólo se aplica para  las esposas, sino para todos nosotros. 

b)      Ame y Respete a su marido.
En cuanto al amor, no me voy a detener a hablar del amor hacia los hijos, por que es algo que resulta sumamente fácil para las mujeres, la mayoría aman a sus hijos y se preocupan por ellos (aunque existen excepciones)… pero si hablaremos un poco del amor hacia el esposo. Lo que generalmente sucede es que al nacer los hijos el esposo queda relegado al segundo o tercer lugar para la esposa, ahora las atenciones son “primero los niños” “segundo los niños” y “tercero el perro”… ¿y el marido? -¡sale sobrando! , escuche este consejo:   Si usted desea tener un matrimonio sano, nunca debe olvidar que el amor hacia su esposo es antes que el de sus hijos.  Nunca use a  sus hijos como pretexto para descuidar a su esposo.

Pero ¿qué hago si yo siento que ya no nos amamos?
Hace algunas semanas estudiamos que Dios manda al marido a amar a su mujer (Efesios 5:25) y eso aplica para ambos.  Recuerda ¿Por qué el amar al cónyuge es un mandamiento? – por que el amor no debe  estar fundamentado únicamente en las emociones o sentimientos, el amor es una decisión… usted decide amar a su esposo/a. Debe decidirse amar a pesar de… las arrugas, de las libras demás, a pesar de una enfermedad que alguno de los dos sufra, a pesar de cualquier diferencia etc.  El entender esto deja sin argumento a aquellos/as que dicen “es que yo siento que ya no lo amo” o “es que ya se acabo el amor que nos teníamos…” Quizás algunas/os  de ustedes estén considerando  divorciarse por que piensan que “se acabó el amor”…  el sentimiento puede tener sus altibajos, pero su decisión de amar debe estar firme. Si usted se toma de la mano de Dios cualquier dificultad puede ser superada, sométase a los principios de la palabra de Dios y busque ayuda de un consejero cristiano, si es necesario.

Pasemos a un aspecto muy importante, el respeto hacia su maridoEfesios 5:33 33Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

Si hay algo que su marido espera recibir de usted como mujer es el respeto. No existe ningún hombre que se sienta realizado como esposo si no cuenta con el respeto y la admiración  de su mujer. La Fan numero 1 de su marido no debe ser la secretaria o la amiga del trabajo, la fan número 1 debe ser usted. 

¿Respeta y admira a su marido?  ¿O es de aquellas  mujeres insensatas que aprovechan cualquier ocasión para avergonzarle y  hacerle  quedar mal delante de la gente (aún delante de los hermanos de la iglesia)?. Algunas mujeres son especialistas en esto, les gusta humillar a sus esposos, hacerlos parecer como tontos, hablan mal de ellos con sus amigas, se burlan de él  y lo ponen  en mal con  la suegra (todos los defectos del marido los sabe la suegra porque la niña va corriendo a contarle a su mamá).  

Una forma de mostrar respeto a su cónyuge  es no permitiendo  que nadie hable mal de él o ella, ni aún su misma familia, esto aplica tanto para hombres como mujeres. Usted respeta su marido cuando reconoce que el es la cabeza de hogar, cuando  le consulta antes de tomar cualquier decisión importante, hablando  bien de él, tratándolo bien tanto en la casa como el público.  
Una mujer que dice amar a Dios y a su palabra debe respetar su marido, puede ser que quizás él no se lo merezca, pero usted será una mujer sabia si aún así lo hace. 

Aquí también hay un reto para nosotros los hombres, si bien es cierto que la Biblia les dice a las mujeres que nos respeten, nosotros también debemos esforzarnos por que a ellas no les cueste respetarnos, ¿Cómo podemos hacer eso? – No es por medio de golpes ni presumiendo que tenemos un carácter explosivo (que somos bravos o enojados), así no actúan los verdaderos hombres. Usted le ayuda a su esposa a respetarlo cuando cumple sus  responsabilidades, las mujeres admiran y respetan a los hombres que se esfuerzan y asumen su papel de hombre dentro del matrimonio, quizás usted deba trabajar más en eso.

El tiempo se nos ha acabado, espero que ponga en práctica estos consejos en su matrimonio, continuaremos este tema posteriormente. ¡Bendiciones!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Consejos Bíblicos para la Familia II: El papel del hombre


 Proverbios 20:6 6Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

Aunque este  proverbio este hablando de lo difícil que es encontrar a una persona leal, alguien en quien  verdaderamente se pueda confiar;  cuando lo leemos  en nuestra versión RVR60 nos da la idea de que el proverbista también desea resaltar lo difícil que es encontrar a un hombre verdadero, alguien que sea hombre no sólo por género, sino porque se comporta como tal y que  cumple las responsabilidades que su posición demanda.  (Algunas hermanas suspiran con un poco de resignación  al leer este verso y dicen   ¿un verdadero hombre, quién lo hallará?... ¡espero que ese no sea su caso y que usted haya encontrado a ese hombre de verdad en su esposo! 

Hoy en día, y quizás desde hace algunos años se ha venido dando dentro del matrimonio  un fenómeno que es la raíz de grandes problemas en el funcionamiento normal, saludable y bíblico de la familia, el problema es que los hombres hemos descuidado nuestro papel como tal y le hemos cedido (o impuesto en muchos casos) nuestras responsabilidades a la mujer… y ellas ni lentas ni perezosas han comenzado a tomar las riendas del hogar…  ¿ellas lo hacen bien? –Es posible, quizás  hasta lo hagan mejor que nosotros,  pero  ¿es ese el diseño divino? – ¡por supuesto que no!, la Biblia es clara en señalar el papel que tanto el hombre y la  mujer deben desempeñar dentro de la familia (no se trata de  machismo o feminismo),  cuando no respetamos los patrones bíblicos sencillamente las cosas no van a funcionar… probablemente algunos de los matrimonios que usted conoce o quizás el suyo propio no este funcionando porque alguien o ambos no se están esforzando por  cumplir el papel que les corresponde.

Esta noche vamos a ver a luz de la Biblia algunas responsabilidades que nosotros los hombres debemos cumplir dentro del hogar y de las cuales no nos podemos descuidar -no se preocupen, cuando hablemos de las mujeres vamos a dedicar unos tres dias completos-.

        I.            Debemos amar  nuestras esposas.
Existe algo que toda mujer  espera recibir continuamente  de su esposo, - y  no es dinero de la quincena o de fin de mes, aunque algunas lo esperan con ansias-  Es el amor, ellas esperan que continuamente les demostremos  que las amamos, no sólo con palabras sino con hechos (debemos incluir ambas cosas).   
En la Biblia, amar  a nuestras esposas no es un consejo,  una sugerencia o una opción, es un mandato.

Efesios 5:25 25Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

¿Por qué un mandamiento? La razón es que el amor verdadero va más allá de los sentimientos.  El amor, aunque involucra sentimientos es una decisión, una determinación, usted decide amar.  Es importante que entendamos esto ya que muchas parejas se divorcian y utilizan como pretexto la frase “es que ya no la (lo) amo… siento que se terminó el amor entre nosotros”… pensar de esa manera es no entender lo que el amor implica, el amor es una decisión, es un compromiso en primer lugar con Dios y luego con su cónyuge. Si usted decide amar a su esposa o esposo,  no importarán  los años que pasen, ni las  arrugas o libras que se ganen… su amor no va a cambiar.   ¿Ha decidido usted amar a su esposa(a) a la manera Bíblica?

Según lo que leímos, ¿Cómo debe ser nuestro amor para con ellas? –Debemos amarlas como Cristo amó a la iglesia.

¿Cómo amó Cristo a la Iglesia? Podemos mencionar al menos 2 cosas que caracterizan el amor que Cristo demostró por su iglesia:

a)      Un amor sacrificial. Jesús estuvo dispuesto a sacrificarse por nosotros, el se ofreció a si mismo como sacrificio para satisfacer la Justicia de Dios y así poder salvarnos.

Usted y yo debemos entender que no existe verdadero amor sin sacrificio. Amar a nuestro cónyuge implica sacrificarnos. Quizás debamos sacrificar nuestro tiempo (dejar de hacer algo para pasar tiempo con ella y prestarle atención),  sacrificar nuestro dinero (de vez en cuando invitarla a salir, comprarle algo), o quizás simplemente debemos sacrificar  algún habito o costumbre que ella le desagrade. ¿Sabe usted que le impide al ser humano sacrificarse? – Es el orgullo. Usted no puede amar a la manera de Jesús si no está dispuesto a dejar a un lado el orgullo. El orgullo es uno de los principales enemigos del matrimonio.

b)      Un amor  incondicional. El amor de Cristo es un amor “a pesar de”. Nosotros no merecemos su amor, pero a pesar de lo que somos y de lo que hacemos,   él nos ama y se mantiene fiel a nosotros (¡Gracias Jesús por amarnos de esa manera!).  Recuerde lo que dice Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.
Debemos aprender amar de forma incondicional, debemos amar  a nuestro cónyuge “a pesar de”… a pesar de que ronque, a pesar de que presione la pasta de diente por donde no debería,  a pesar de que no cocine muy bien,   a pesar de que sea del Real Madrid… etc.

En cuanto a la manera de tratarlas, leamos  Colosenses 3:19
RVR60:     19Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
Lenguaje Sencillo:   19 Y ustedes, los esposos, deben amar a sus esposas y no maltratarlas.

La Biblia no da lugar al machismo, así que no deben haber creyentes que maltraten a sus esposas de forma física o verbal (en ocasiones las palabras duelen más que los golpes, Prov. 12:18), por el contrario  la Biblia nos manda a amar y cuidar a nuestras esposas, nos manda a tratarlas como a vaso más frágil:

1 Pedro 3:7   7 En cuanto a ustedes, los esposos, sean comprensivos con sus esposas, reconociendo que ellas no tienen la fuerza de ustedes, y que también a ellas Dios les ha prometido la vida eterna.  Si ustedes lo hacen así, Dios escuchará sus oraciones.  (Lenguaje Sencillo)

A parte de la manera en que los esposos debemos tratar a nuestras esposas, Pedro deja claro que cuando en el matrimonio hay problemas, nuestras oraciones pueden ser estorbadas  delante de Dios, quizás en su familia están orando por que Dios conteste alguna petición, pero mientras no corrijan  esos problemas matrimoniales, la respuesta seguirá en pausa.

Resumiendo: Como esposos, la Biblia nos hace responsables de proveer amor para nuestras esposas, pero esos no lo es todo, aún existen otras áreas que debemos considerar.

      II.            Proveer para las necesidades del hogar

1 Timoteo 5:8  8porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.

Existe una pregunta que ha generado bastante discusión: ¿Debe la mujer trabajar fuera de casa para proveer para las necesidades del hogar? ¿Qué piensa usted?

El punto a considerar no es si es correcto o no que la mujer trabaje fuera de casa, sino más bien tener claro quién es el responsable principal de la provisión económica en el hogar, y aquí aunque deseáramos que fuese de otra manera, los principios bíblicos nos enseñan que nosotros los hombres somos los responsables, no es la esposa.  Es lamentable como hoy en día existen gran cantidad de hombres que dejan la carga económica del hogar completamente  a la esposa, mientras ellos no quieren esforzarse por cumplir su papel de proveedor.

Desde el libro de Génesis podemos observar que una de las responsabilidades del hombre es trabajar y llevar el sustento a casa (Gen 3:19).  Es cierto que en nuestro contexto económico resulta casi obligatorio que la mujer contribuya en los ingresos familiares (basta con observar los salarios), pero eso no debe convertirse en excusa para descuidarnos y dejar toda la carga económica en manos de ella.  Cuando nosotros como hombres no proveemos económicamente perdemos autoridad en el hogar, ¿cómo podrá ella respetarnos si no somos hombres esforzados? no es tanto la cantidad de dinero que se aporte sino el cumplir nuestra responsabilidad,  ya que en ocasiones es la esposa quién goza de un mejor salario (lo cual no debe hacerle sentir mal ya que al final de cuentas Dios es proveedor); pero tenga por seguro que ella valorará su esfuerzo.

La familia debe ajustarse al presupuesto del esposo
Si usted es ama de casa y se dedica a atender su familia, no se sienta mal por eso, al contrario agradezca a Dios que su esposo puede cubrir todas las necesidades del hogar, usted esta cumpliendo su función principal.  Quizás como esposa tenga que salir a  trabajar, y está bien, pero  debe tener presente que su responsabilidad principal es su casa y no ganar dinero extra, en ocasiones ese dinero extra puede ser perjudicial para la vida de la familia (que triste es que los hijos regresen a casa del colegio y no esté mamá para recibirlos).  Una mejor condición económica no se compara con una familia saludable.

    III.            Dar dirección y Seguridad.
Efesios 5:23, 1 Pedro 3:7

    IV.            Pastorear la familia (Somos responsables de la vida espiritual de la  Familia, Esposa e hijos)
Génesis 3:9-11, Proverbios 27:23,

¿Está cumpliendo usted sus responsabilidades como esposo? – Si no es así, ´pídale a Dios que le ayude a hacerlo y comience hoy a hacer los ajustes necesarios. –Bendiciones.

lunes, 22 de agosto de 2011

¿Cómo tratar con el pecado de otros?


¿Qué debe hacer un creyente al enterarse que otro hermano o hermana está involucrado en una situación pecaminosa? ¿Qué hacer cuando hemos descubierto a alguien que está deshonrando al Señor en algún área de su vida?
Ante estas preguntas existen tres posturas que frecuentemente son tomadas:
La primera es ignorar la situación, hacernos los desentendidos y así evitarnos cualquier tipo de problemas.
La segunda,  encargarnos de criticar a la persona, hacerla pedazos a sus espaldas  y difundir inmediatamente el chisme por toda la congregación.
La tercera, y la menos practicada, confrontar el pecado  y ayudar en la restauración de aquel hermano/a.
Esta mañana responderemos a la luz de Biblia ¿cómo debe tratar el creyente el pecado de otros hermanos en Cristo? 

I.                    ¿Cómo trató Jesús el pecado  de otros?

El caso de la mujer adultera. Juan 8:3-11
San Juan nos presenta la historia de una mujer y de un hombre que fueron  sorprendidos en  adulterio (algunos llaman a esta historia “la historia de la mujer adúltera”, pero el  nombre correcto debería ser “la historia de la pareja adúltera” ya que no fue solo la mujer, ella tenia un compañero que estaba participando con ella en el pecado)

Comencemos observando como trataron este problema de inmoralidad los respetables “escribas y fariseos”, los religiosos “maestros de la ley”:

3Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, 4le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. 5Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

¿Qué actitud tomaron los escribas y fariseos?- La misma actitud que en muchas ocasiones  usted y yo tomamos ante el pecado de otras personas, ¿Cuál es? – es la actitud de juez,  comenzaron a criticar,  juzgar y a sentenciar  a esta mujer. ¿Era pecado lo que ella (ellos) habían cometido?- Si, era pecado de adulterio y era  necesario  señalarlo, no podemos callar ante el pecado, hay que denunciarlo, pero el problema de los escribas y fariseos fue la actitud con la encararon esta situación, si usted observa detalladamente el verso 5, ellos hicieron 2 cosas: 

1)      Determinaron inmediatamente  la sentencia de la mujer:  debía morir  apedreada (la juzgaron)
2)      Aplicaron parcialmente la escritura para respaldar su decisión. Según la ley no sólo ella debía morir, sino los dos.  Basta con leer Levítico 20:10

10Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

Esas dos cosas, son las mismas  que nosotros  en muchas ocasiones hacemos al darnos cuenta del pecado de algún hermano(a), primero lo matamos a pedradas, no literalmente pero si  con nuestras críticas y  murmuraciones.   Segundo, nos la llevamos de espirituales usando la Biblia para condenar en lugar de restaurar. Es nuestra obligación como creyentes señalar el pecado y llamarlo por su nombre, pero nuestra actitud no debe ser la de los escribas y fariseos.  

Ahora veamos la actitud del Maestro:   Versos del 6 al 11 

 6Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. 7Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella

-La respuesta de Jesús nos enseña que para Juzgar el pecado de otros, primero debo de Juzgarme yo mismo, solo el que está limpio de pecado tiene la autoridad de juzgar a otros. – ¿Levante la mano  quienes de los que están aquí  no son pecadores?   ¿Quién es el único libre de pecado? – Solo Cristo, el es el Juez del universo, solo él tiene el derecho de arrojar la piedra, ¿y lo hizo?

 8E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 10Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? 11Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

¿Qué hizo Jesús? –Les recordó a los religiosos que todos eran pecadores, la diferencia era que ella (la mujer) había sido descubierta y ellos no, ellos tenían sus pecados bien encubiertos.  Aquí es conveniente aclarar algo ¿Existen pecados más grandes que otros? – No, para Dios un mal pensamiento, una mentira  es igual de pecaminoso que el adulterio, la fornicación o un homicidio. Nosotros los seres humanos somos lo que nos hemos inventado una errónea  clasificación de pecados, para nosotros existen pecados escandalosos o de gran impacto y pecados leves, pero ante Dios no es así.  Aprovecho  hacerle una pregunta: ¿Sigue el creyente siendo un pecador? – La respuesta es Si, pero la diferencia es que ahora estamos Redimidos por la sangre de Cristo, que nos limpia de todo pecado, (él nos salvó de la pena del pecado, que es la muerte eterna, nos salva del dominio del pecado, ya no somos esclavos del pecado y nos salvará de la presencia del pecado cuando estemos en su presencia). –Somos pecadores, pero redimidos por la Sangre de Jesús  ¡Amén!

Es importante aclarar que Jesús no está excluyendo de culpa a la mujer, no está pasando por alto su pecado,  ella era culpable,  pero en contraste con los escribas y fariseos, el no la juzga, a pesar de tener toda la autoridad para hacerlo. Jesús le mostró su gracia a la mujer, pero también confrontó su pecado.  Lo vemos en el V11… Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. 

¿A quien debemos imitar, a Jesús o los escribas y fariseos? – ¡definitivamente  a Jesús!

II.                  ¿Cómo debemos  tratar el pecado  de otros hermanos?

Mateo 18:15-17.  En estos versos, el Señor Jesús enseña como tratar los problemas entre creyentes, es decir qué hacer cuando un hermano(a) ha cometido una falta o pecado en contra nuestra. El Señor Jesús presenta un modelo o pasos a seguir que también  podemos aplicar aún cuando el pecado no haya sido directamente en contra nuestra,  como por ejemplo, en el caso que usted descubra a algún creyente robando o estafando, participando de una  relación ilícita como adulterio o fornicación, pornografía… un cristiano(a) que anda con el  novio/a tomándose atribuciones que solo son permitidas dentro  del  matrimonio  (usted me entiende),  alguien que se embriaga o consume drogas,  que frecuenta casas de citas… o cualquier otro proceder que deshonre al cuerpo de Cristo.

Asumiremos que usted está 100% seguro que su hermano(a) anda en malos pasos (no se está basando en rumores o suposiciones) y que tiene las respectivas pruebas que lo respaldan. ¿Qué debe hacer?

1)      Debe confrontarle de forma personal  (a nivel Confidencial).

Mateo 18:15 15Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano

Lo primero que debemos hacer es pedir la ayuda de Dios en oración, que nos de sabiduría y mansedumbre para tratar el problema, e inmediatamente   buscar y confrontar a la persona cara a cara, de forma confidencial.  El error más común en nosotros es que todo lo convertimos en  chambre, le decimos a medio mundo (hoy hasta lo publicamos en el Facebook), todos en la iglesia lo saben  menos la persona implicada (eso es ser una persona chismosa que le gusta propagar el fuego, le gusta destruir y no restaurar).  La Biblia dice que debemos confrontar al hermano(a) directamente y en secreto.  Si el hermano reconoce su  falta y la corrige, ahí debe morir el asunto y no pasar a más (llegar a hacer esto implica un buen grado de madurez espiritual, no cualquiera lo logrará hacer), claro eso implica monitorear la situación (preguntar como van las cosas y asegurarnos que sea verdad).  Pero si nuestro hermano(a) insiste en  su pecado, entonces debemos llevarlo al siguiente nivel.

2)      Con dos o tres testigos (siempre a nivel confidencial).
Mateo 18:16  16Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Usted  ya habló con él o con ella, pero insisten en seguir pecando, entonces no queda otro remedio que acudir con 2 o tres testigos.  En el AT bastaba el testimonio de 2 personas para que algo sea válido (Deuteronomio 19:15). Usted debe seleccionar a estas personas para que le ayuden a tratar la situación con el creyente rebelde. Estos hermanos deben ser personas confiables, que muestren algún destello  de madurez espiritual y que conozcan la Biblia;  por eso asumimos que deben ser los líderes o ancianos de la iglesia.  Es aconsejable que si el problema está relacionado con una jovencita o hermana, entonces deberían ser otras mujeres creyentes quienes se elijan para confrontar a la involucrada. –El problema es ¿encontraremos en la congregación a estos que sirvan de testigos?

Si aún en este nivel de confrontación, el o la involucrada no corrige la situación, entonces no queda otra alternativa  que subir al siguiente nivel.

3)      A nivel congregacional (de forma pública).
Mateo 18:17  17Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

Aquí se encuentra la temida confrontación en público. Es importante recordar que el objetivo de hacer todo esto no es dañar ni humillar al hermano(a) involucrada, sino más bien ayudarle a corregir esa situación pecaminosa que está afectando su vida espiritual y consecuentemente, como somos una familia, también está afectando a la iglesia, está poniendo en mal el nombre de Cristo ante los no creyentes. Póngase a pensar ¿de quien van a hablar mal los no creyentes? – en primer lugar del cristianismo, en segundo lugar de la iglesia a la que pertenece la persona… y en último lugar de la persona misma.

Aún en este punto, el creyente involucrado tiene la posibilidad de aceptar la disciplina de la iglesia y luego de un tiempo  ser restaurado a sus funciones normales (si es que las tenía). Pero si aún así persiste en pecar,  deberá ser tenido como “gentil y publicano”, en otras palabras deberá tratarse como un inconverso,  aunque siga siendo miembro de la iglesia invisible y  universal de Cristo.

En 1 Corintios 5: 5 dice:   5el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

Existe mucha discusión sobre este pasaje, pero algunos comentaristas creen que esta expresión de “ser entregado a Satanás” se refiere a ser expulsado de la iglesia, es decir sacarlo de la comunión de la iglesia local.  Este sería la última disciplina a tomar, si bien este creyente carnal  es  y seguirá siendo salvo (si depositó toda su confianza en Jesús y en su obra para salvación) lo que le espera es el sufrimiento consecuencia de sus malas decisiones y su desobediencia a Dios, un creyente desobediente vive una vida miserable, la disciplina del Señor puede llegar hasta la muerte…pero   ¿Lo veremos en el cielo? – Si creyó en Jesús,  sí – Pero habrá perdido muchos galardones y recompensas,  como dice Pablo en 1 Corintios 3:15 parafraseando   “él será salvo como por fuego, pero sufrirá pérdida”

Gálatas 6:1 1Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

-Debemos preocuparnos por vivir vidas agradables para Dios, no para “ser” o “mantenernos Salvos”, sino porque ya lo somos y la decisión más inteligente que podamos tomar en andar derecho  en los caminos de Dios. Pero aparte de preocuparme por mi, la Biblia me exhorta a velar también por mis hermanos y si llego a sorprenderlo en alguna falta o pecado mi obligación es restaurarle,  ¿cómo? –Con espíritu de mansedumbre, tratándole como yo quisiera ser tratado ante esa misma situación.   Oremos.